Cuitláhuac el más desinformado de Palacio

Argüelles
Guadalupe Argüelles Lozano y Cuitláhuac García Jiménez FOTO: WEB
Arguelles imitaba nepotismo del gobernador
Renuncia a la STPS: borrón y cuenta nueva

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / CON LA renuncia obligada de Guadalupe Argüelles Lozano a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social del Estado, queda demostrado que el gabinete de Cuitláhuac García Jiménez es un verdadero cochinero, algo que rebasa lo que tanto criticaban, con funcionarios capturados con enervantes, hijos consentidos a los que asignan vehículos oficiales para su uso personal y, para variar, son detenidos con droga y alcoholizados, primos hermanos impuestos en cargos clave, servidores públicos corruptos que a poco más de un año ya enseñaron el cobre; hijos e hijas de funcionarios transportados en unidades blindadas con patrullas oficiales como resguardo y personal de Seguridad Pública en camionetas oficiales, parientes en nómina y un sinfín de hechos que demuestran que el gobernador no es tan honesto, honesto, honesto como dice el Presidente Andrés Manuel López Obrador o, en el peor de los casos, es el hombre más desinformado de Palacio de Gobierno, a tal grado que los subalternos imponen en cargos clave a funcionarios que son el brazo ejecutor del Ejecutivo o de quienes los colocan en esos espacios, como el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos que maniobra con todo para que sea ratificada en la Fiscalía Estatal, Verónica Hernández Giadáns, y en aras de lo anterior tratan de “esclarecer” atropelladamente el crimen de la periodista María Elena Ferral Hernández emitiendo 11 órdenes de aprehensión, como si el crimen fuera producto de un complot en el que se encuentran inmiscuidos empresarios, políticos, periodistas, delincuentes comunes, un edil y habrá que ver que más se les ocurre en aras de impresionar a los legisladores que tendrán la instrucción de legalizar el nombramiento, aun cuando al interior del Movimiento de Regeneración Nacional ya hay voces en contra, aunque nada que no se pueda acallar con un cañonazo de esos que solía disparar el General Álvaro Obregón Salido.

GUADALUPE ARGÜELLES Lozano dio muestra de frivolidad y consentimiento a los hijos y parientes desde el arranque de su nombramiento. Primero –aprovechando que el Gobernador impuso como subsecretario de Administración y Finanzas a su primo hermano, Eleazar Guerrero Pérez-, designó a su hija Quetzalli Guadalupe Cárdenas Argüelles como Directora Jurídica de la Secretaría a su cargo, pero cuando los medios y la sociedad se percataron iniciaron fuertes críticas por el nepotismo de la señora, aunque no era la única impuesta. Porque, vea usted: además de la hija de su primer matrimonio, la ahora renunciada –o renunciante- exfuncionaria del gobierno cuitlahueco tenía en nómina al arrancar su gestión al yerno Jonathan Antonio Martínez Zamora; a su tío Nahúm Argüelles Lozano; a su hermano Juan Argüelles Lozano y a su sobrino Adair Aguirre Calte como si la dependencia fuera una empresa de su propiedad. A Jonathan Antonio Martínez Zamora le dio el cargo de analista administrativo ¡en la Unidad de Transparencia ¡con un sueldo mensual de 22 mil 412 pesos!. De asesor principal tenía al tío Nahúm Argüelles Lozano y como chofer a su otro tío, Juan Argüelles Lozano que, no obstante lo anterior, logró colar a su esposa como secretaria dentro de la oficina principal. Pero la cosa no paraba allí: Adair Aguirre Calte, su sobrino, fue nombrado analista administrativo en el área de Servicios Generales, algo que demuestra que una cosa es lo que recomienda Andrés Manuel López Obrador y otra muy distinta lo que hacen los MoReNos que si no es ahora, “pus cuándo”.

NO ERA secreto, por lo tanto, que Arguelles Lozano fungía como una especie de florero en la Secretaría de Trabajo, ya que el verdadero operador era su esposo, Gonzalo Vicencio Flores, muy a pesar de estar congelado por Cuitláhuac García. Y era tanto el poder que llegó a acumular Vicencio Flores que en Enero del año pasado, apenas ingresando su cónyuge como titular de Trabajo, logró que fuera detenido el exdiputado del Partido Verde Ecologista de México por Tantoyuca, Manuel Francisco Martínez, acusado de haberlo agredido y de haber intentado secuestrarlo cuando fungió como abanderado a la alcaldía de Chicontepec por el Movimiento de Regeneración Nacional, municipio donde el miércoles pasado fue detenido Efrén Rogelio Cárdenas Argüelles, de 22 años, de oficio estudiante, originario de Xalapa pero vecino de Chicontepec, e hijo de Guadalupe Argüelles Lozano, ahora ex titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Y hasta ahí la cosa no habría pasado a mayores, sin embargo, el mozalbete fue detenido a bordo de un automóvil propiedad de la dependencia que su mamá le había asignado, y en cuyo interior además de botellas de cerveza y licor había sobres de mariguana, y uno se pregunta: ¿por ser hijo de la renunciada funcionaria, la Fiscalía no le fincará responsabilidad tanto al joven como a la madre consentidora? Y es que si hay borrón y cuenta nueva, otra vez la honestidad de Cuitláhuac García Jiménez será degradada a trapeador, demostrando que en su gobierno se aplica la máxima juarista de que a los amigos, justicia y gracia, mientras que a los enemigos, justicia a secas.

Y ES que no se olvida el caso del diputado verde que fue encarcelado y sigue tras las rejas, todo porque el esposo de Argüelles lo acusó de ser el autor intelectual de su breve privación ilegal de la libertad, hechos que de acuerdo al parte policiaco rendido en aquel tiempo, ocurrieron el 4 de Junio de 2017, un mes antes de las elecciones, cuando sujetos desconocidos levantaron al afectado que horas después fue encontrado con vida, pero con fracturas en las costillas. Según Gonzalo Vicencio, denunció al exdiputado del Partido Verde como autor intelectual de su secuestro exprés y de la golpiza que le propinaron, ya que quiso imponer a una persona de su cercanía en la presidencia municipal, y muy a pesar de que el ex legislador argumentó que siempre se ha desempeñado en la actividad docente universitaria y que no ordenó ningún acto delictivo, pudo más la acusación del entonces influyente sujeto.

COMO BIEN se recuerda, en Enero del 2018, Vicencio Flores irrumpió durante una sesión de diputados locales en la comparecencia del ex Fiscal, Jorge Winckler Ortiz a quien exigió justicia lo mismo que a los legisladores “¿Quieren que me mate?”, increpó a los presentes. El día de la desaparición del candidato fueron privadas de la libertad otras 10 personas, entre ellas, María Guadalupe Argüelles Lozano, esposa o pareja sentimental de Vicencio, y todas aparecieron golpeadas. Gonzalo interpuso una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Veracruz que procedió en Enero de 2019, cuando su esposa era ya la Secretaria de Trabajo, cargo del que fue despojada por consentidora. Por cierto, cabe la pregunta: ¿dónde consigue el hijo la droga que le fue encontrada, o acaso tiene su milpita para consumo personal?. En fin, a los amigos justicia y gracia, a los enemigos, justicia a secas. Vaya ocurrencia juarista. OPINA [email protected]

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