AMLO manda al diablo a sus funcionarios

Críticas
Recibe fuertes críticas AMLO en su visita a Guerrero; besa y muerde en la mejilla a una niña FOTO: WEB
Pese a Covid19 abraza, besa y hasta muerde
En Tajín primero reprimen y luego cancelan

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / O EL Presidente Andrés Manuel López Obrador es un valiente al que no le importa contraer el Coronavirus con tal de estar cerca de su pueblo, o es un irresponsable al que poco le preocupa ser contagiado y llevar el mal a su familia e, incluso colaboradores o, en el peor de los casos actúa como un perverso que esperaría que la pandemia arrase con los mexicanos y por ende, con la economía nacional para de esa forma justificar que si no logró el crecimiento prometido no fue por él, que incluso arriesgó la salud recorriendo la Nación –innecesariamente-, sino debido al CoVid19 que asola al País y que ha terminado con la existencia de miles de coterráneos en el planeta. En cualquier circunstancia, el tabasqueño es imprudente, salvo que en realidad se crea aquello de que es el nuevo Mesías, el esperado Salvador de México y el mundo, y en franco desafío se considere inmune a un mal que no respeta raza, posición social o credo. Ahora que, el Presidente no debe preocuparse por la economía, pues el más reciente análisis –este domingo- del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advierte que ante la emergencia por el Coronavirus y la caída de los precios del petróleo, México enfrenta un escenario complicado donde los más optimistas consideran que su economía crecerá apenas 0.5 por ciento, pero con todo y ello no se decide a incentivar la inversión -con reglas claras y Estado de Derecho- como único recurso para impulsar el crecimiento, pues no es cosa menor el hecho de que la pandemia afecte ya a 130 mil personas en 120 países, con 4 mil 600 decesos (hasta el pasado viernes 13 por la noche), lo que ha generado una alerta mundial que en México pareciera no tener la menor importancia, no al menos para el Gobierno Federal y los Estados gobernados por MoReNa y, por ende “títeres” de AMLO que solo se mueven si se los ordenan, como ocurrió en Veracruz que tras desalojar a garrotazos a campesinos e indígenas que se oponían a la Cumbre Tajín, este domingo luego de dos días de festejo se ordenó la cancelación del evento, ya que ni el chumo de Juana María (mejor conocida como Mariguana) tiene efectos para contrarrestar la pandemia, y por ello la instrucción, aunque la cinturoniza a manifestantes, incluida la síndica de Coyutla, Encarnación García Pérez, golpeada y encarcelada, nadie se las quita.

EN ESTADOS Unidos no solo se tomaron medidas preventivas sino que se autorizan 50 mil millones para combatir la pandemia, mientras que en México el Presidente López Obrador sigue haciendo, irreflexivamente, todo lo contrario de lo que el sector salud recomienda a la población, como es evitar saludarse de manos o abrazo y, mucho menos de besos. AMLO desafía a la naturaleza y pone el mal ejemplo de la desobediencia, cuando debería ser el primero en acatar las medidas para mandar un mensaje positivo. Y es que, a decir verdad, los recorridos que realiza son, en estos momentos innecesarios e inútiles, y solo representan el culto a la personalidad de un hombre adicto a la adulación que lo hace sentir fuera de este mundo, poniendo en riesgo la integridad de la figura presidencial por la que votaron 30 millones de mexicanos. El mandatario con su mala demostración solo induce a que la población minimice un problema de salud que es realmente grave pero, además, en caso de contraer el virus, pondrá en riesgo a su familia que pareciera que no le importa en lo absoluto.

Y HA sido tanta su indiferencia a lo que demandan ya diversas naciones del orbe, y que a cuentagotas comienzan a asumir la Secretaría de Salud y Educación, que el Juzgado Primero de Distrito en el Estado de Oaxaca correspondiente al Décimo Tercer Circuito, otorgó desde la noche del jueves una suspensión de plano en el amparo indirecto 290/2020, en una demanda promovida por el doctor Artemio Hernández, para que el gobierno Federal deje de omitir, a nivel nacional, la aplicación de medidas que prevengan y contengan la propagación del coronavirus. Y es que, de verdad, desespera y molesta la actitud presidencial haciéndole al valiente, saludando de mano, de beso y abrazo a todos, y mandando “al diablo” a sus propios colaboradores que recomiendan lo contrario en aras de evitar contagios. López Obrador, irresponsablemente llama a “no dejarse llevar por la desinformación que propagan políticos y conservadores en torno al coronavirus”. Apenas el viernes, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell pedía a particulares y universidades no anticiparse –por ansia, miedo o pánico– a la suspensión de actividades, incluidas clases o cierre de comercios, y evitar desgastes sociales o económicos, pero un día después corrige y junto con el de Educación, Esteban Moctezuma, anuncian el adelanto de las vacaciones de Semana Santa del 20 de Marzo al 20 de Abril, lo que si bien es importante, ésta debe ir acompañada de recomendaciones a los papás para que los niños no anden en las calles exponiéndose, ni en plazas comerciales o lugares con tumultos para evitar contagios o de nada servirá la suspensión, aunque el mal ejemplo de López Obrador no ayuda en nada, es como una rebeldía contra la naturaleza porque acaso, en un pérdida de la realidad, ya se siente Dios o acaso un iluminado, aunque su papel debería ser otro y en casos como estos, erigirse en ejemplo de lo que debe hacer la sociedad para evitar que el mal se propague y terminemos como Italia o China.

POR ELLO los Gobernadores, salvo los de MoReNa que actúan como el muñeco de ventrílocuo de AMLO, decidieron diseñar sus propias estrategias para mitigar la posibilidad de contagios ante la ausencia de una política coordinada a nivel federal para enfrentar la pandemia del COVID-19, y en ese tenor, la mayoría de las Entidades aplicó medias preventivas para mitigar la presencia del virus que van desde el uso del gel antibacterial, la recomendación de lavarse las manos al menos 10 y 20 veces al día y estar alerta de los informes oficiales, además de evitar lugares concurridos si no hay necesidad de hacerlo, y los primeros que dieron el paso de suspender las clases, aun antes del anuncio oficial, fueron más de 30 planteles de universidades privadas.

Y ES que el asunto no está como para tomarlo a la ligera, y basta ver como a pesar de las bravuconadas de AMLO, la población decidió salir a abastecerse de productos como gel antibacterial o alcohol de al menos 70 grados agotados en casi todas las farmacias, cubre bocas y medicamentos para aliviar fiebre, tos o gripe en caso de presentarse, además de sueros y, curiosamente, rollos de papel de baño en lo que han sido compras de pánico que, por otra parte, han elevado los costos de esos productos. Y mientras tanto, el presidente no solo saluda de mano y abraza a sus seguidores, sino que incluso, demostrando, vaya usted a saber qué diablos, cargó, abrazó y besó a una niña mordiéndole, incluso, con los labios un cachete luego de que un padre de familia se le diera para que la cargara y se tomara una fotografía, imagen que generó críticas en redes sociales porque eso es, precisamente, lo que no se debe hacer, no solo por efectos del coronavirus, sino por lo que se está viviendo en País. AMLO da, irreflexivamente, malos ejemplos de comportamiento ante una crisis real. OPINA [email protected]

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