Recuerdo de Guanajuato

Guanajuato
Vista de la ciudad de Guanajuato FOTO: WEB
- en Opinión

Jorge Díaz Bartolomé / La Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato fue fundada por los españoles en el siglo XVI, una ciudad que se convirtió en el primer centro mundial de extracción de plata en el siglo XVIII. Su pasado minero ha quedado plasmado en las calles subterráneas y en el impresionante pozo minero llamado “Boca del infierno” con una profundidad de 600 metros. La arquitectura y los elementos ornamentales que integran los edificios barrocos y neoclásicos de la ciudad, construidos a raíz de la prosperidad de las minas, ejercieron una importante influencia en gran parte del centro de México; la ciudad fue también protagonista de acontecimientos que cambiaron la historia de México. La Unesco reconoció su centro histórico en dos ocasiones como Patrimonio Cultural de la Humanidad: en 1988 y en 2010, cuando fue incluida en el itinerario cultural del Camino Real de Tierra Adentro.

Por todo lo antes mencionado, la agrupación Xalapa Antiguo realizó el 21 y 22 de septiembre un interesante recorrido histórico a Guanajuato, para conocer y descubrir la riqueza cultural que encierra una de las ciudades más bellas del planeta. El grupo de cien personas fueron recibidos en la Alhóndiga de Granaditas por el cronista de la ciudad Eduardo Vidaurri Aréchiga, donde impartió la conferencia “Guanajuato, Historia y Patrimonio Cultural”; el destacado historiador guanajuatense es especialista en Antropología Cultural, Gestión de Patrimonio Cultural y Turismo por la Universidad Autónoma Metropolitana. En el segundo día, los participantes de la agrupación Xalapa Antiguo se deleitaron con la ponencia de la doctora Lucina Toulet Abasolo titulada “Juan Antonio Riaño, benefactor de Guanajuato y defensor de la Alhóndiga de Granaditas”. Dos días no fueron suficientes para conocer la ciudad.

La historia de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato es más que interesante, inicia en 1555 con la iniciativa de don Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán para fundar la capilla de los “hospitales”. Fue en 1557 cuando arribó la imagen de la Virgen a aquella capilla del hospital, como un obsequio real. En 1565 pasó al hospital de indios tarascos por un tiempo de 131 años. En 1696 fue trasladada al templo parroquial, hoy Basílica, donde permanece hasta nuestros días. La imagen de la Virgen María al parecer no tenía una advocación definida, pero la crónica establece que cuando estaba en el hospital de los tarascos, recibió la primera advocación como la Virgen del Rosario, ya que durante un tiempo, sostuvo en su mano derecha un rosario. Bajo el fundamento de que el obsequio real tenía la función de que la imagen patrocinara a la población, situación que de hecho se dio, comenzó a recibir la advocación de Nuestra Señora de Guanajuato.

Muchos son los edificios religiosos y civiles de la ciudad y poco el espacio que tenemos para mencionarlos a todos, sin embargo, algunos merecen nuestra atención, tal es el caso del templo de la Compañía de Jesús, construido a partir de 1747; en lo que fue la sacristía se encuentra una pinacoteca que alberga obras de artistas mexicanos y europeos de los siglos XVII al XIX, mencionando a Miguel Cabrera. Frente al mercado municipal se encuentra la Parroquia del Inmaculado Corazón de Jesús, conocido como el Templo de Belén, fue construido entre 1717 y 1775 como parte de la hacienda de “Cervera”. La Casa del Conde Rul es considerada como uno de los ejemplos más puros del estilo neoclásico en México, la obra se le atribuye al renombrado arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras. El templo de San Cayetano o de La Valenciana es otra de las joyas de Guanajuato, fue financiada por el Conde de Valenciana, dueño de la mina del mismo nombre, considerada en su momento como la más rica y productiva del planeta. En 1775 se facilitaron los permisos para construir la capilla de San Cayetano, pero en realidad la creatividad de los artesanos, pintores y carpinteros superó por mucho el proyecto original, agregando la hermosa fachada en cantera y el extraordinario retablo mayor. El Teatro Juárez, la Plaza de la Paz, el Jardin de la Unión, la Universidad de Guanajuato, la Plaza San Fernando, el museo Casa Diego Rivera, el Callejón del Beso, la Plazuela del Baratillo, el Mercado Hidalgo, la Iglesia de San Diego, la Plaza del Ropero, son algunos de los sitios que conforman uno de los centros históricos más bellos del México.

Guanajuato es un referente y ejemplo para las ciudades de México, donde la cultura de conservación inició en el siglo XVIII, cuando un grupo de intelectuales fincaron las bases para lograr lo que admiramos en el presente. Guanajuato siempre será digno de admiración. Hasta siempre.

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