Duarte-Karime: crónica de una farsa

Karime
Karime Macías Tubilla y Javier Duarte de Ochoa FOTO: WEB
Salida de Javier “derrota” de Morena
Cuando ex Gober quería divorciarse

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / CONGELADAS LAS cuentas bancarias de Virginia Yazmín Tubilla y Jesús Antonio Macías, suegros –o ex suegros- de Javier Duarte de Ochoa y padres de Karime Macías Tubilla, y declarada la insolvencia económica del ex Gobernador para seguir pagando las millonarias erogaciones que significan la estancia de la ex cónyuge y sus hijos en Londres, una Nación donde la vida es realmente cara, al par de ex primer damo y dama del Estado no les quedó sino seguir con la farsa de un divorcio para que la señora Macías pueda permanecer en el Reino Unido, y Duarte poner a la venta una vivienda en el puerto de Veracruz que, según dice, adquirió antes de ser el titular del Ejecutivo del Estado, lo que le garantizará seguir manteniendo el tren de vida de su familia en Europa sin recurrir a lo que, seguramente, tiene pero no puede visibilizar debido al riesgo de que, también, se lo decomisen. La comedia del divorcio ya la habían considerado, incluso, desde la misma detención de Duarte de Ochoa en Guatemala tras su huida –con o sin acuerdo en las altas esferas-, pues era la única manera de que Duarte se declarara un pobre diablo en materia económica –aunque en realidad no lo sea-. Y es que los padres de Karime no podrán seguir solventando los casi 200 mil pesos mensuales que cuesta la estancia de la hija y nietos en aquella nación europea, ya que el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó infundado el recurso de inconformidad promovido por los exsuegros del exgobernador contra el congelamiento de sus cuentas bancarias, y por voto unánime los ministros avalaron el fallo de Javier Laynez Potisek que reitera que la decisión del juez de distrito desde la primera denuncia quedó firme, y “adquirió la calidad de cosa juzgada” y, por tanto, en el punto resolutivo se propone que es infundado ese recurso de inconformidad” de los ex suegros de Duarte, Virginia Yazmín Tubilla y Jesús Antonio Macías, padres de Karime Macías quienes deben estar arrepentidísimos de su ex pariente político.

DE ESA manera, Karime Macías y Javier Duarte optaron por el divorcio convenido, salvo que la ex primera dama realmente se encuentre dolida por las románticas visitas que recibe el ex mandatario en el reclusorio Norte de cierta dama con la que mantiene una relación desde que era Gobernador, y ello haya anticipado y consolidado la decisión de pasar de una separación de conveniencia a otra obligada por los celos de una mujer que compartió hasta el infortunio de un sujeto cegado por la ambición desmedida, y a quien todo parece indicar que su familia no le importó mayormente cada vez que cometía un ilícito en detrimento de los veracruzanos.

LA DEMANDA de Macías contra Duarte se dio desde el pasado 16 de Mayo de 2019, pero fue validada hasta el 21 de Octubre del mismo año, cinco meses después cuando por lo regular un divorcio de mutuo acuerdo según la experiencia de juristas tiene una duración de entre 1 mes aproximadamente o, incluso, menos desde presentada la demanda, mientras que en el divorcio sin acuerdo el tiempo aumenta a unos 3 meses más o menos desde presentada la demanda. Duarte le apostaba a que dejaría la prisión desde el año pasado, pero los amparos que ha solicitado le han ratificado la sentencia de nueve años, lo que ha retardado su libertad, pero peor aún, cuando se sabe que le harán efectivas algunas carpetas de investigación pendientes por otros presuntos delitos, lo mismo que a Karime Macías. Duarte tendrá que dar una pensión mensual de 180 mil pesos a su ex cónyuge e hijos, algo que aceptó sin condiciones y de paso concedió la custodia de sus tres descendientes a Macías Tubilla, y aquí lo bueno: como Duarte ha dicho que no tiene dinero ni bienes, que es un hombre tan pobre como Fray Toribio de Benavente, mejor conocido como “Motolinía” que significa pobre o afligido en náhuatl, dejó como garantía de pago las escrituras de un inmueble ubicado en el Puerto de Veracruz cuyo valor asciende a 2 millones 160 mil pesos, monto con el cual cubriría el primer año de la pensión establecida por la jueza, la cual tendría una duración de 19 años, misma que podría romperse si es que Karime Macías se vuelve a casar o llega a vivir con una nueva pareja (vaya egoísmo, ya que la deje hacer su vida), y así todos contentos. Javier Duarte no tiene que recurrir a los recursos saqueados o bienes que, seguramente, tiene a nombre de testaferros, y de esa manera mantiene su versión de que está arruinado, y que se ganará la vida como Pepe “el Toro” fabricando muebles al interior del penal y practicando el box, para cuando salga estar convertido en todo un campeón capaz de enfrentar al mismísimo Canelo Álvarez.

AHORA QUE Duarte no está que digamos muy compungido con el divorcio, ya que lo tenía planeado desde que se desempeñaba como subsecretario de Gobierno, pues alguna vez –cuando todavía era bueno- confesó al reportero: -¿Cómo ves?, me quiero divorciar. Tu qué opinas-, y la respuesta –como defensor inquebrantable del matrimonio, aun cuando no he sido perfecto- fue evidente: -No pierdas lo más por lo menos. Piénsalo, el Gobernador te ve con buenos ojos para otras tareas-, y Javier prometió pensarlo y decidió quedarse y se quedó. Insistimos, no somos un dechado de pureza ni deseamos serlo, pues como bien dice Julio Jaramillo en aquella célebre melodía: “Como se lleva un lunar” que entre otras cosas señala: “Como se lleva un lunar, Todos podemos una mancha llevar, En este mundo tan profano, Quien muere limpio, no ha sido humano. Si vieras que terrible, Resulta la gente demasiado buena, Como no comprenden, parece que perdonan, Pero en el fondo siempre nos condenan”. Como fuera, somos encarnizados defensores del matrimonio porque así nos educaron.

POR LO demás, tal vez Duarte de Ochoa salga de prisión a finales del año en curso, aunque su liberación sería un riesgo para la Cuarta Transformación en el 2021, sobre todo en Veracruz donde se tiene la percepción de que su Gobierno financió la primera campaña de Cuitláhuac García Jiménez en detrimento de Héctor Yunes Landa, pero ante la denuncia beneficiando a Miguel Ángel Yunes Linares e, incluso, se dice que a través de sus aliados le metieron dinero a la segunda campaña que ganó finalmente Cuitláhuac y, por tanto, MoReNa tiene una deuda con su persona, pero si la paga otorgándole la libertad y dando carpetazo a asuntos pendientes, seguramente solo será en perjuicio del Movimiento de Regeneración Nacional y sus candidatos, más aun si a lo anterior se suma el Gobierno fallido del Estado que no ha podido contener la delincuencia ni el desempleo, mientras que Veracruz se torna ingobernable. Así de simple. OPINA [email protected]

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