De Feminicidio a homicidio una brecha

Gertz
Alejandro Gertz Manero FOTO: WEB
Alejandro Gertz: el “perfecto misógino”
Veracruz es tierra de riesgo para mujeres

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / DICEN EXPERTOS en derecho que feminicidio es un crimen de odio, entendido como el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer, y el concepto define un acto de máxima gravedad en un contexto cultural e institucional de discriminación y violencia de género, mientras que el homicidio es el acto de quitarle la vida a una persona, y jurídicamente es un delito que consiste en una acción u omisión contra el derecho humano de la vida de una persona física, ya sea con o sin intención. Y si bien es una conducta reprochable, y por regla general culpable, con excepciones como en casos de inimputabilidad, o sea no culpable pero sí penalmente responsable, no contiene las agravantes del feminicidio que suele ser acompañado de un conjunto de acciones de extrema violencia y contenido deshumanizante, como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual contra las mujeres y niñas víctimas de ese condenable ilícito. De hecho, desde Diciembre de 2018 el Diccionario de la Lengua Española define “feminicidio” como el “asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”. Lo curioso es que Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República propuso, en una reunión plenaria a puerta cerrada con diputados de Morena, desaparecer el tipo penal de feminicidio para reclasificarlo como homicidio agravado, solo porque “nos cuesta más trabajo consignar y judicializar un delito de feminicidio que un delito de homicidio”, según la versión estenográfica de las palabras del Fiscal, pero adicionalmente plantea que, si el feminicidio estuviera planteado como un homicidio con agravantes, judicializar o consignar sería mucho más fácil”. Y uno se pregunta: ¿Qué culpa tiene la sociedad agraviada por un feminicidio, que a los ministerios públicos se les dificulte juzgarlo como tal, cuando de antemano, con las reformas a la ley, tuvieron tiempo suficiente de prepararse –lo mismo que los jueces- para enfrentar delitos de los nuevos tiempos?.

DIANA ELIZABETH Hamilton Russell, activista y escritora feminista que ha dedicado su vida a luchar contra la violencia de género, ha realizado investigaciones durante más de 40 años sobre violación, incesto, feminicidio y las relaciones entre la pornografía y la violencia sexual en Estados Unidos, convirtiéndose en una autoridad en el tema en el ámbito internacional, siendo la promotora inicial del concepto al que definió como “el asesinato de mujeres por hombres motivados por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres”, y desde su perspectiva, “el feminicidio representa el extremo de un continuum de terror antifemenino que incluye una amplia variedad de abusos tanto verbales como físicos, tales como violación, tortura, esclavitud sexual (particularmente por prostitución), abuso sexual infantil incestuoso o extrafamiliar, golpizas físicas y emocionales, a tal grado que varios países lo han incluido como delito en sus legislaciones penales con variaciones en el tipo penal. Y si bien el término femicide registra esporádicos antecedentes de uso en el idioma inglés desde comienzos del siglo XIX, comenzó a difundirse desde que Diana Russell lo utilizara en 1976 ante el Tribunal Internacional de los Crímenes contra la Mujer, y sobre todo desde que instalara el concepto con sendas publicaciones realizadas en 1990 y 1992.

QUIZÁ POR ello, la misógina postura de Gertz Manero ha provocado airadas manifestaciones de rechazo por parte de organizaciones femeninas y luchadoras sociales, como la diputada Lorena Villavicencio, y rechazada por legisladoras de Morena que confirman que, en efecto, el Fiscal General propuso que se eliminara el feminicidio, porque es muy complicado de acreditar. Y es que el experto jurista ahora dice que es mucho más sencillo que se mantenga la clasificación de homicidio y que se establezca una agravante vinculada con los elementos que actualmente contiene el tipo penal de feminicidio, aun cuando entre un delito y otro hay una enorme distancia por las agravantes que cada uno contiene.

EN MÉXICO cada 10 minutos es asesinada una mujer por razones de género, y Veracruz es el Estado más peligroso para las mujeres ya que encabeza desde el año pasado la lista de feminicidios sin contar los asesinatos de mujeres por otras causas ajenas al género, ya sea tras un secuestro fallido donde no se pudo pagar el rescate, fuego cruzado, violaciones o delincuencia, y de hecho este martes no fue ajeno al crimen de una joven en Catemaco, ya que en la comunidad Bajos de Mimiahua fue encontrado el cadáver semidesnudo de una jovencita (la enésima) con evidentes huellas de violencia sexual, al parecer empleada de un hotel de la localidad, mientras que el asesinato de dos féminas en Papantla sigue sin ser esclarecido a pesar del evidente odio con que fueron masacradas a balazos, al parecer por el esposo de una de ellas a quien molestó que decidiera cambiar su preferencia. En ese sentido, la postura del Fiscal General de la República sería excelente para Veracruz, donde hay resistencia a investigar los crímenes femeninos como feminicidios, de tal suerte que la mayoría, pese a que el Estado es un riesgo para la mujer, siguen en la impunidad, no obstante que la titular de la Fiscalía Estatal es mujer.

EL PROPIO Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) denuncia que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) incumple con acuerdos establecidos para la implementación de medidas realizadas a las autoridades federales, estatales y municipales en el contexto de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) para diferentes Estados. De hecho, Veracruz tiene dos y una tercera en puerta, y los crímenes contra mujeres van al alza ante el desinterés de las autoridades de aplicarse a fondo para contenerlos. “La omisión y negligencia agrava cada día la situación de inseguridad y vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres, niñas y adolescentes en el Estado”, destaca en un comunicado el Observatorio firmado también por las organizaciones Justicia, Derechos Humanos y Género y Católicas por el Derecho a Decidir.

EL ASUNTO es serio pero, insistimos, hay como indolencia tanto del Instituto Veracruzano de la Mujer como de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y de grupos de feministas en la Entidad para presionar al Gobierno del Estado a que cumpla con los protocolos de protección a la mujer, mientras Veracruz se sigue desangrando y dejando en la orfandad a muchos menores. Así las cosas. OPINA [email protected]

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