Nos comentan que Domínguez Castillo desvió mucho de ese dinero para su provecho, comprando vehículos a nombre de Alianza para el Fomento del Aprendizaje o para usos personales como su BMW, su nuevo coche Mazda 3, la camioneta Explorer, la remodelación y ampliación hacia atrás de su casa en flor de Gardenia 9 en el fraccionamiento Dos vistas de Las Ánimas, o el departamento de lujo que tiene en la torre Península en Alvarado, departamento que al parecer está a nombre de su esposa.
Denuncian que sin ese desvío de recursos tampoco habría podido pagar un sinfín de viajes a Estados Unidos, a partidos de basquetbol o de futbol americano, o a Europa a un partido de la Champions; también se fue turistear a Barcelona, Madrid, Marruecos y otras ciudades, todo con dinero de los alumnos de la UPAV. ¡Chula vida! Y sólo tuvo que robar dos años.
