San Francisco Aljibes

Francisco
San Francisco Aljibes FOTO: JORGE DÍAZ BARTOLOMÉ
- en Opinión

Jorge Díaz Bartolomé / Muchos han visitado haciendas poblanas, pero sólo algunos saben que una de ellas, San Francisco Aljibes, ahora en ruinas, formó parte de un importantísimo episodio en la historia de México, está es la historia:

En 1919, el entonces presidente de La República, Venustiano Carranza no veía con simpatía a los lideres caudillos, deseaba que el país fuera gobernado por civiles y retirar a los gobiernos militares que tanto habían convulsionado a México. Su objetivo era intervenir en la elección de quien lo sucedería, para evitar la llegada de un militar y lograr continuidad en su proyecto. Un grupo de sonorenses compuestos por de la Huerta, Obregón y Calles lo acusaron de traicionar los principios constitucionales por lo que firmaron el Plan de Agua Prieta cuyos objetivos eran desconocer le gobierno de Carranza, formar el Ejército Constitucionalista Liberal bajo el mando de Adolfo de la Huerta y nombrar un presidente provisional que convocara elecciones. Carranza decidió trasladar la sede del gobierno nacional al Puerto de Veracruz, tal como lo hizo en 1914; para ello ordenó que se alistara un convoy de 60 vagones de ferrocarril donde viajarían todo su gabinete y sus familias, los archivos del gobierno y los fondos del Gobierno Federal: grandes cantidades de monedas de plata y oro, billetes y barras de oro de la Tesorería.

Salieron de la Ciudad de México el 6 de mayo de 1920, el día 9 permanecieron en Apizaco, Tlaxcala; el día 11 llegaron a la estación de Rinconada, Puebla donde las fuerzas carrancistas repelieron el ataque de los obregonistas que intentaban detener el tren presidencial. El Escuadrón de Caballería del Colegio Militar dispersó al enemigo y tomó a 400 prisioneros, al día siguiente llegaron a la estación de Aljibes donde se detuvieron porque se terminó el combustible, además, el agua y la comida escaseaban y el hedor y calor en el interior de los vagones era insoportable. El 20 de mayo de 1920, Carranza deja la estación de Aljibes al conocerse que las vías habían sido dinamitadas, internándose en la Sierra Norte del estado de Puebla con algunos de sus seguidores, incluida una escolta del Colegio Militar, en un intento desesperado por alcanzar el puerto de Veracruz. Así llegó a Tlaxcalantongo, Puebla, donde fue acribillado mientras dormía en un jacal, por una tropa obregonista a cargo del Gral. Rodolfo Herrero, la madrugada del 21 de mayo de 1920 al grito “Muera Carranza y Viva Obregón”.

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