La maestra Elba Esther Gordillo le apuesta al voto universal; ¡se jugará todo su capital político!

Gordillo
Elba Esther Gordillo FOTO: WEB
- en Opinión

Luis Ortiz Ramírez / Mítica, polémica, así es La Maestra  Elba Esther Gordillo Morales, una mujer que enfrento  a un sistema represor, tan solo con su palabra y determinación. Los  más de cinco años que pasó en la cárcel, solo fueron para ella una etapa de fortalecimiento. “La larga etapa de encierro fue también de un duro y profundo aprendizaje. Sin duda cambié, cambiamos todos”, dijo. Como la mítica Ave Fénix que se levanta   de las cenizas, ella salió de la cárcel, para poner las cosas en su lugar en el  SNTE. Sin embargo, esta labor no ha sido fácil, un grupo de traidores se aferran a lo que no  les pertenece. Sus detractores la podrán acusar de todo, pero jamás podrán cuestionar su entereza y liderazgo. Elba Esther necesita del SNTE, como el sindicato necesita de ella. No hay nadie que en estos momentos, tenga su olfato político, ni la fuerza para liderar al sindicato más grande de México.

La Maestra no necesita presentación, sus enemigos le temen, sus allegados la respetan, y muchos maestros se sentían  seguros con ella. Es cierto, ella es producto de un sistema que ya caducó, sin embargo, su percepción anticipada la colocó al  lado del que ahora es el presidente de la república más poderoso de toda América Latina. Ella ya olfateo los aires democráticos de la cuarta transformación, y sabe que tiene una oportunidad de oro de pasar a la historia como una gran reformadora del sindicalismo magisterial. En su caminar, como pasa con la mayoría de los líderes que trascienden, ha habido errores y éxitos. “El pueblo y todos debemos estar a la altura de esta nueva etapa de la historia de México“, señalo hasta hace poco.

Sabe que puede, y por esa razón, ya no mira los acontecimientos, ella los observa detenidamente, los analiza y entonces actúa. Es una mujer de resultados, cuando estuvo al frente del sindicato logro que los maestros tuvieran un incremento salarial superior al 3.5 por ciento, que consiguió el tibio de Juan Díaz de la Torre, en mayo pasado. Antes de que la maestra Elba Esther Gordillo Morales cayera en cárcel por las débiles  acusaciones del Gobierno Federal, ésta dejó negociado un incremento salarial de 3.9, incremento que no ha sido rebasado. Muchos detractores, podrán decir misa, pera la única que tuvo las suficientes agallas para enfrentar toda la fuerza de un sistema represor, con entereza y valentía, fue precisamente, La Maestra. Ella dijo; “ejerceré mi libertad consciente de que mi lealtad y mi lugar siempre ha estado y estará al lado de los maestros y maestras de México, y de la defensa de la educación pública“.

Alfonso Cepeda, ríe en estos momentos, piensa que por desaparecer la figura de presidente el SNTE, la figura de La Maestra ha sido borrada de manera inmediata. Este endeble líder, olvida que el que ríe al último ríe mejor. El peor error que está cometiendo al mejor amigo de Juan Díaz de la Torre, es subestimar la fuerza que está agarrando Mexicanos por México (MXM) en todo el país, esta agrupación se está alimentando de maestros con empuje y liderazgo en sus diferentes regiones.

Es más, la bandera que enarbola MXM, es bien vista por los maestros, la democratización sindical, es por muchos considerada como una propuesta lejana, pero está más cerca de lo que muchos se imaginan. No obstante, y a pesar de que el  derecho legítimo de regresar al SNTE fue coaccionado, la maestra está dispuesta a darle paso a unas elecciones libres y democráticas. Sí, le está apostando al voto universal.  De manera que el pasajero liderazgo de Juan  Cepeda, tendrá que enfrentar los vientos democráticos de la cuarta transformación, no hay otra, este tendrá que convocar a más tardar en el mes de enero, a un congreso nacional, donde en una refriega electoral, los maestros de todas las escuelas y de todos los niveles, le reiteren su apoyo, o de plano,  lo pongan en una carretilla para sacarlo por la puerta de atrás.

 Que no se nos olvide que el SNTE requiere liderazgos fuertes, y por donde le busquen en estos momentos, el único liderazgo que puede unir a todos los liderazgos locales, es precisamente, el de  la poderosa maestra Elba Esther Gordillo Morales. Por cierto aun retumban sus  palabras, que dijo en su primer discurso después de su liberación: “Me voy cuando los maestros lo pidan, las amenazas no me quitan”.

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