Carta abierta a Alfonso Cepeda Salas, de un maestro de secundaria que se pregunta, ¿Dónde quedaron los tres mil 130 millones para promover la Reforma Educativa?

Carta
Luis Ortiz Ramírez; Alfonso Cepeda Salas FOTO: ESPECIAL
- en Opinión

Luis Ortiz Ramírez / Maestro Alfonso Cepeda Salas, le dirijo a usted las siguientes  palabras, desde luego con respeto, como buen maestro que soy. Me preocupa  y mucho, que no tenga usted en buenas condiciones su memoria, y no porque tenga usted alzhéimer, o al menos que por conveniencia, se haga el olvidadizo. Tal vez tenga que recordarle su postura ante la mal llamada Reforma Educativa, que por cierto el presidente de México ha dicho que es cuestión de días para que esta desaparezca de la vida de los que trabajamos en las aulas. Usted y su amigo, Juan  Díaz, fueron activos promotores de ella.

Sabía usted que su amigo Juan  Díaz de la Torre, recibió 3 mil 130 mdp de la administración de Peña Nieto,  para promover la reforma educativa. Me resultaría increíble que usted no supiera nada de esa transacción.

Quiero que sepa que si usted lo sabía, automáticamente sería su cómplice. Me podría informar que  se hizo con ese dinero, y ¿a que cuentas bancarias fueron a parar? Me resultaría muy incongruente que  no supiera de las tranzas de su antecesor, ya que usted ha sido integrante del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE  desde  1998 hasta este  2018, y sé, que usted, ha sido el Coordinador del Colegiado Nacional de Administración y Finanzas del sindicato. En otras palabras, usted es el que sabía que entraba y que salía de las cajas del SNTE, a  menos que ese dinero fuera a parar a cuentas personales.

Por esa razón, considero que antes de querer continuar al frente del SNTE hasta el 2024, como lo ha expresado abiertamente, es necesario que primero nos aclare a los  1,673,623 integrantes del SNTE, que se hizo con ese dinero. Me podrá usted argumentar que está en su derecho de querer ser el líder de esta gran agrupación sindical, de la cual orgullosamente pertenezco, pero también tengo derecho de saber que se ha hecho con el dinero que nos pertenece a los maestros.

Si puede usted dar explicaciones con la cara en alto, tenga la seguridad que entonces, el magisterio nacional, lo podrá tomar en serio, en su aventura de querer ser el representante legal de los maestros. Sin embargo, si no lo hace, tenga la certeza que seguirá las mismas pisadas de su amigo.  Un camino lleno de complicidades y componendas. Los maestros, después de las heridas que nos dejó la lucha contra la mal llamada reforma educativa, ya abrimos los ojos y, ya no es tan fácil que nos engañen, falsos profetas o redentores.

No se equivoque, ni piense que porque se tomó una foto con el presidente, ya el dedo divino lo eligió, ¡no señor!, esos tiempos ya se acabaron, para usted y para los 61 seccionales del país. Ahora el terreno será parejo para todos, así lo quiere el presidente, y así deberá de ser. Los maestros por  primera vez tendremos voz y voto. Ya se acabó la figura del delegado sindical supeditado al  poder. Ahora la lucha será democrática, y se respetara al que gane. Así que Señor Cepeda, disculpe que ya no le llame maestro, pero para que lo vuelva llamar así, primero tendrá usted que responder por el dinero que no aparece por ningún lado.

Sin más por el momento, se despide de usted

Mtro. Luis Ortiz R.

Docente de secundaria de Xalapa Veracruz

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