Zenyazen pide luz

Zenyazen
Zenyazen Escobar García, el Tarzan Boy de la LXIV Legislatura FOTO: LOS POLÍTICOS VERACRUZ
- en Opinión

Salvador Muñoz / Después de mostrar “músculo político” con “el secuestro” del Congreso local, en la idiosincrasia de los morenos, más galardones se ha colgado el maestro Zenyazen Escobar García para ser merecedor de la titularidad de la Secretaría de Educación.

Por supuesto, quienes le reconocen los “méritos” ante “loables acciones”, es la tropa, los rasos… en los altos mandos, en los círculos del poder más cercano y cerrado del Presidente electo, les preocupa que “el secuestro del Congreso local” sea el mensaje que se da a la sociedad de lo que se ha cantado como “la Cuarta Transformación”, porque por acciones como éstas, se les voltea el chirrión por el palito y tienen que aguantar los sobrenombres de “La Cuarta Trastornación” o “Transformación de Cuarta”.

Quizás por eso es que le urge a Zenyazen y le urge a Cuitláhuac (es decir: Zenyazen presiona a Cuitláhuac) para que se anuncie o pronuncie, lo más pronto posible, de ser posible este viernes, a su favor… no le importa que sea en una entrevista banquetera, en alguna reunión con quien sea, o hasta en Facebook… pero que se pronuncie.

Y es que en lo que parecía el más seguro de los nombramientos por la estrecha, muy estrecha relación que guardan Zenyazen y Cuitláhuac, se empezó a poner en duda hace algunas semanas cuando ese círculo cerrado, y tan estrecho como la afinidad entre Escobar y García, se enteraron de algunos detalles del candidato del Gobernador electo para ocupar la secretaría de Educación.

Nos referimos por supuesto, al trabajo que durante algún tiempo se entregó en cuerpo y alma, o más cuerpo que alma, Zenyazen Escobar García, mejor conocido en Orizaba, Río Blanco, Ciudad Mendoza y la región, como “Tarzan Boy”.

¡Momento, señores! La labor de “Streaper” es tan respetable como cualquier otra actividad donde se gane el sustento con el sudor de la de enfrente… o con el sudor del cuerpo… ¡Háganselo entender a los altos jerarcas de Morena que como que no les cuadra que si ya en San Lázaro tienen a un “streaper” en la figura de Sergio Mayer, vayan a tener a un secretario de Educación que enseñe ¡y bien!

Bueno, pero eso es “lo blanco” que están pretendiendo cuidar los jerarcas de la Cuarta Transformación… también está “lo colorado” que tiene que ver con otros rollos de índole “íntima” que no tiene caso citar acá, porque al final, lo que ha de valer, es el desempeño de nuestras próximas autoridades gubernamentales que bien se pueden empinar su papalote como quieran y “rehiletearlo” como mejor les plazca. No obstante, se insiste, en el centro del poder moreno temen que ello dé más material para criticar, no al Gobernador electo y a su amigo Zenyazen, sino al presidente electo y esto afecte al proyecto de Gobierno contemplado al menos para dos sexenios en lo mínimo.

Sume esa rara costumbre que tiene Zenyazen Escobar cada vez que se entona el Himno Nacional y levanta el brazo izquierdo… ¿se lo imaginan como secretario de Educación en un lunes de acto cívico y todos los niños de primaria igual levantando su bracito? Esos detalles como es faltarle el respeto al Himno Nacional no ayudan mucho a la Cuarta Transformación… y tampoco a Zenyazen.

Por lo mientras, a Escobar García le urge una luz que opaque los palmarés de sus contrincantes o competidores más cercanos como son Eduardo Carreón Muñoz y Raúl Arias Lovillo, quienes por cierto, ¡igual toman Congresos! pero éstos son Congresos de Educación, de Pedagogía, de Economía, de Política y lejos están de escándalos, encadenamientos, encueratrices y “secuestros”… ellos demuestran el músculo político como buenos profesores: enseñando materia… materia gris…

Anécdota legislativa

Allá en el 2004, cuando el PRI pierde su mayoría y el PAN toma las riendas del Poder Legislativo, el presidente de la Junta de Coordinación Política fue Enrique Cambranis en el primer periodo, por cierto, actual diputado que se quedó con el bat al hombro para ser jefe de la bancada azul en la LXV Legislatura… bueno, pues en aquel entonces, el mandamás de la bancada priísta fue Alejandro Montano Guzmán y después Juan Nicolás Callejas… no recuerdo si en ese orden, pero cuando al Profe Callejas le toca pasar a la Mesa Directiva, se crea en la bancada del otrora partidazo un auténtico desbarajuste para ver quién estaría al frente de los diputados del PRI, disputándose ese lugar el mismo Montano, Silvio Lagos y Marcelo Montiel… cuentan que para poner orden, Fidel Herrera Beltrán los convocó y les dijo: “¡Paren su desmadre! ¡Aquí cualquier pendejo puede ser coordinador!” y ya saben quién quedó

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