La sonrisa obscena y descarada del cinismo

Rosario Robles Berlanga FOTO: WEB

Con una obscenidad descarada y una actitud desvergonzada se presentó Rosario Robles ante los diputados para dar cuenta de sus pasos por la Sedatu. Mentir y negar las acusaciones del uso de empresas fantasmas para desviar 11 mil 224 millones 956 mil 667 pesos de Sedesol y Sedatu fue el guion al que se apegó desde el principio. Se presentó una Rosario Robles lejana, muy lejos de la izquierdista de cepa que llegó a ser jefa de Gobierno del Distrito Federal y presidenta del PRD.

Rosario Robles dejó de ser funcionaria para convertirse en el símbolo de corrupción de este gobierno saliente. Es difícil aceptar las palabras del Gurú de la Colonia Roma cuando señala a Robles Berlanga como un “chivo expiatorio”. La exjefa de Gobierno no es una niña de coletas con paleta, es una mujer muy astuta que se dejó seducir y corromper por las riquezas que ofrece el poder político. AMLO debe entender que, si hay pruebas suficientes de desvío de dinero y uso de empresas fantasmas, el destino de esta mujer deberá ser tras las rejas.

La sociedad mexicana no se traga el lema de perdón ni olvido, en este caso, no se debe olvidar que hay acusaciones de mal uso de recursos públicos, es decir de dinero ajeno, que pertenecía a los mexicanos. No debe haber paso para la impunidad, nada de chiquear a los delincuentes. Que el presidente electo recuerde que el poder es para ejercer, y en ocasiones para aplicar mano dura.

Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, reescrito o distribuido sin autorización.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.