En el mitin de Campeche, donde estuvo con López Obrador, la señora, al viejo estilo priista, llevó a sus huestes que presionaban para que López Obrador la tomara en cuenta para dirigir el Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) sección 47.
Pero AMLO se molestó y en un momento del mitin la regañó airadamente: «Eso que estás haciendo no se hace, como funcionaria tu obligación es estar en el Senado y no andar buscando otros cargos que yo no he dicho que hagan, dije que los sindicatos son autónomos y tienen autonomía, y esto no lo voy a permitir». Ojalá le diera tiempo a López Obrador para regañar a todos los militantes que se quieren salir del huacal; ¿regañaría de la misma manera a su mano derecha César Yáñez?