La manera Cuitláhuac de administrar; no tiene informes, le bastan reportes de prensa

Cuitláhuac García Jiménez FOTO: FACEBOOK
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Armando Ortiz / El gobernador electo, Cuitláhuac García, viene con la espada desenvainada; justiciero como el ingenioso hidalgo, llegará al gobierno de Veracruz para desfacer agravios enderezar entuertos y proteger doncellas. Para empezar, hará justicia a los empresarios que exigen les paguen los adeudos que desde el gobierno de Javier Duarte vienen reclamando. No tiene un informe de los adeudos, pero dice que ha visto en los reportes de la prensa que incluso Yunes Linares deja adeudos que no quiere pagar; claro, según reportes de la prensa. Es por ello que, de ser adeudos de Yunes Linares, dubitativo el gobernador electo señala que “alguna cuestión administrativa tendrá que implementarse, de sanción al que corresponda”. A Cuitláhuac García le bastan los reportes de la prensa para pensar en implementar alguna “cuestión administrativa”. ¿A qué se refiere? Ni él mismo lo sabe. Porque no entiende que los adeudos no son de Yunes Linares, son adeudos del gobierno de Veracruz que él tendrá que heredar y con los que tendrá que lidiar. ¿Acaso Andrés Manuel López Obrador implementará alguna “cuestión administrativa” a Peña Nieto por los miles de millones de deuda que le deja?

Transportistas, mientras sigan dando un servicio de tercera, no pueden pensar en cobrar como si fueran de primera

¿Se animarán los transportistas a subirle el precio al transporte público? ¿Se animarán a eliminar el subsidio a adultos mayores y estudiantes? La advertencia del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares es clara, se detendrá a las unidades que se atrevan a subir el precio del pasaje, y se iniciará un procedimiento administrativo para quitarles la concesión. El transporte público en Veracruz debería pensar, antes de subir el precio del pasaje, en mejorar las condiciones de sus unidades, en establecer bien sus rutas, en crear sus propias terminales sin afectar a los vecinos donde hace terminal. Hace falta que los conductores reciban cursos sobre vialidad, cursos sobre cómo atender a los usuarios, sobre como comportarse en la carretera. Hasta el momento cualquier persona que se ha quedado sin trabajo, pero que sepa manejar un autobús, puede ser chofer del transporte público, sin importar sus antecedentes. Eso es en lo primero que deberían pensar, en mejorar las condiciones de su servicio. Una vez que los usuarios se den cuenta que ellos están poniendo de su parte, pueden proponer el aumento del pasaje, entonces no sonará tan incongruente su urgencia por agenciarse más recursos. Pero mientras sigan dando un servicio de tercera, pues no pueden pensar en cobrar como si fueran de primera.

Muy pinche el reloj de Cossío, ya se descompuso; igual de “pirata” que él

Se esperaba que el reloj de 100 mil pesos que Alejandro Cossío puso en la Plaza Lerdo durara al menos los cien días que le restaban al gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. Bueno, ojalá hubiera durado al menos una semana para no hacer pasar vergüenzas al dizque empresario. Pero el caso que ese reloj, que fue encendido con bombos y platillos, ya se descompuso; ya lo fueron a arrumbar por ahí, donde nadie se dé cuenta de su vergüenza. El día miércoles el gobernador Yunes Linares dijo que ese reloj de cuenta regresiva era inútil pues él tenía el suyo propio, uno que no se ha descompuesto, por cierto. En esa misma ocasión, el gobernador reiteró que a Alejandro Cossío no se le iba a pagar nada, porque el gobierno nada le debe; el gobernador fue enfático, su administración no iba a pagar a “coyotes”. Poco le duró el gusto y el amago a Cossío, quien sólo se gastó sus 100 mil pesos (a ver si no quiere meter factura por eso) por un reloj tan “pirata”, como él.

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