El PRI, el PAN y el PRD, sin brújula y sin la fuerza ante un coloso llamado Morena

Morena
PRI, PAN y PRD FOTO: WEB

El PRI, el PAN y el PRD son las tres fuerzas opositoras principales ante una fuerza casi absoluta llamada Morena. No obstante, de las tres no se hace una; su fuerza es como la de un Tehuacán sin gas. El tricolor, el más experimentado y el depositario principal del encono ciudadano, es al que seguramente le dolió más la derrota del primero de julio al ser mandado hasta el sótano de las preferencias electorales. Sin embargo, no aprendió la lección. En la renovación de su dirigencia sólo hubo simulación, todos los dados estaban cargados para ratificar a Claudia Ruiz Massieu.

En el PAN no cantan mal las rancheras, por ahí ya levantó la mano el senador electo Rafael Moreno Valle para ser el mandón en la dirigencia, sin embargo, las diversas tribus no se ponen de acuerdo y se encuentran completamente desunidas.

En el PRD, la sombra de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, mejor conocidos como los Chuchos, hizo mucho daño al partido del Sol azteca. Éste se convirtió en franquicia y sus bases fueron moneda de cambio ante el presidente Peña y, en lo electoral, ante el PAN. Por cierto, estas tres fuerzas perdieron el 50 por ciento de recursos económicos que los venían financiando.

Hoy, estos tres partidos políticos deberán aprender la lección, olvidaron que los que mandan son las bases, las dirigencias sólo son la punta de lanza de las voluntades populares. Hoy sólo están cosechando sus desplantes de soberbia. Si estos partidos quieren volver a tener el pandero en sus manos, urge un verdadero cambio democrático y, sobre todo, demostrar mayor interés por las bases partidistas. Claro si su graciosa majestad llamada Morena no se las quita.

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