En el caso de la preferencia “bruta”, donde se toma en cuenta el porcentaje de indecisos los resultados son los siguientes: AMLO 37.7 por ciento, Anaya 20 por ciento y Meade 17.7 por ciento; el margen de la gente que no declara es de 21.5 por ciento. La encuesta sólo confirma lo que se ha publicado en estas últimas semanas, sólo que ocurriera algo verdaderamente dramático en estos últimos seis días, Andrés Manuel López Obrador no sería presidente.
De hecho, se calcula que López Obrador, en su tercer intento por alcanzar la presidencia, sería el presidente más votado en una elección. La “guerra sucia” que los empresarios iniciaran en contra de él mermó muy poco en el respaldo de la gente; las llamadas telefónicas que hablan mal del candidato de Morena no tuvieron repercusión; dinero tirado a la basura. Tal parece que lo que queda es esperar el cambio de régimen.