Crecen invasiones en el Cerro de Macuiltépetl (Reportaje especial)

- en Carrusel, Estatales

Juan David Castilla Arcos / Xalapa, Ver. Dos hectáreas han sido invadidas en el Cerro de Macuiltépetl, localizado en la capital del estado. Su rescate ha quedado estancado.

La reserva ecológica se encuentra dentro de la ciudad. Parte de su vegetación se ha perdido en los últimos 38 años.

Cuando la zona fue inaugurada, el 6 de enero de 1980, por el entonces presidente de la República Mexicana, José López Portillo, había 31 hectáreas.

Área verde que ha sufrido afectaciones, debido al asentamiento irregular de gente en el lugar, revelan defensores del medio ambiente.

Existen por lo menos cinco predios en el área natural protegida, donde se observan viviendas y hasta edificios. Cuatro fueron invadidos y uno más está en disputa.

Los integrantes del Patronato Parque Ecológico Macuiltépetl festejaron en enero pasado el 38 aniversario del cerro.

El significado de Macuiltépetl en Náhuatl sería “quinto cerro”; sin embargo, el patronato del parque financió estudios de campo, topográficos, pictóricos e iconográficos, cuyos resultados revelan que la denominación correcta debería ser “montaña de las cinco cúspides”.

De acuerdo con el director del patronato, Sergio Humberto Aguilar Rodríguez, el “pulmón” de Xalapa está sufriendo graves alteraciones ambientales.

Su biodiversidad es característica del bosque de niebla. El Patronato busca su rescate con diversos propósitos, pero sobre todo en beneficio del ambiente y la población.

Y es que se trata de un pequeño volcán monogenético con una forma cónica y una pendiente fuerte, que se extinguió hace 30 mil años.

Área natural protegida

De acuerdo con el portal de transparencia del Parque Ecológico Macuiltépetl, éste fue decretado como Área Natural Protegida, el 28 de noviembre de 1978.

En 1980, fue inaugurado y se le dotaron cinco terrenos para sus servicios básicos. Un año después, el ayuntamiento de Xalapa asumió la administración del lugar.

En 1993, se creó un patronato para el rescate como atractivo local y centro de salud preventiva, debido a su constante deterioro.

Trece años después, en 2006, se firmó un convenio entre autoridades municipales, estatales y el patronato, para otorgar certeza jurídica a las inversiones por parte de la sociedad civil organizada.

Lo anterior, también con el propósito de coadyuvar de manera coordinada en la preservación y mejoramiento del Parque Ecológico Macuiltépetl.

El lugar se encuentra en la parte más elevada de la urbe, a casi mil 600 metros sobre el nivel del mar.

«La mancha urbana fue rodeando al parque y ocasionó que los habitantes explotaran el bosque en distintas modalidades como la extracción de tierra, leña y fustes para construcciones rústicas así como cacería y captura de animales silvestres», se lee en la página.

Aunque el “efecto de borde” no está documentado en esta área -término que suele referirse a los límites creados entre un ambiente natural y otro creado artificialmente por los seres humanos, como la tala de bosques- es posible que se desarrolle por ser actualmente una isla de vegetación.

Ciertos elementos de vegetación exótica y correspondiente a otras altitudes fueron introducidos, como son los cipreses (Cupressus lusitanica), pinos (Pinus pseudostrobus), laureles de la India (Ficus retusa), casuarinas (Casuarina cnhinganiana) y eucaliptos de varias especies (Eucaliptus spp).

También existían 12 especies de anfibios, 19 de reptiles, 257 de aves (de las cuales más del 40% son migratorias) y se calcula existen alrededor de 30 especies de mamíferos voladores y no voladores. Además, se estima que hay unas 200 especies de mariposas diurna.

Proyectos de rescate

El Patronato del Parque Ecológico Macuiltépetl tiene el objetivo de ampliar el cerro con la incorporación del área ecológica en la parte localizada al este del mismo.

La zona colinda con la Subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

También se busca crear un área de plantas medicinales de la Secretaría de Salud en la zona oeste.

El bosque conservado se encuentra en la parte norte del parque. Está compuesto de especies como la Marangola (Clethra), Palo blanco (Meliosma alba), Vara negra (Ilex tolucana) y Encinos de diversas especies (Quercus).

«Diversas especies aún presentes en el parque dan cuenta del uso ganadero que tuvo la tierra hasta hace relativamente poco».

El director del Patronato del Parque Ecológico Macuiltépetl, Sergio Humberto Aguilar Rodríguez, ha manifestado la importancia de que el gobierno estatal intervenga e invierta recursos para el cuidado y mantenimiento del cerro.

Y es que se van a cumplir 13 años de que el gobierno no destina un presupuesto para tal cometido.

Al no estar etiquetado el dinero para el mantenimiento de las áreas naturales protegidas, no se garantiza su aplicación y podría estarse destinando para otras cosas.

Incluso, consideró que las dependencias destinan los recursos económicos para el gasto corriente.

El patronato ha buscado reuniones con la titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), Mariana Aguilar, y otras autoridades estatales, pero no ha habido una respuesta oportuna.

Gestionan dinero

Los integrantes del patronato han tenido que gestionar dinero en otras instancias, para el Cerro de Macuiltépetl.

Lo anterior, ha permitido que actualmente se reciban alrededor de 2 millones de pesos al año para la conservación del área natural protegida.

«Nos alcanza para lo que estamos haciendo y no mucho más.Sí hay presupuesto pero solo se aplica cuando tienen alguna urgencia, cuando es un fuego que tienen que apagar», ha declarado Aguilar Rodríguez.

A su juicio, se requiere que los diputados locales etiqueten el dinero de las áreas naturales protegidas, para que realmente sea aplicado en su conservación.

Sergio Humberto refirió que las autoridades han permitido que gente desconocida invada más tierras en el cerro.

«Le quedará claro a la gente que se quiere agandallar un pedacito, que quiere ampliar su casa, que no puede hacerlo»,

En el lugar, también se registraron severos problemas de seguridad.

Incluso, hace tres años, se contabilizaron diez violaciones a mujeres que acudían temprano a correr y ejercitarse.

La presidenta de la asociación civil Mujer Soy la Voz, Margarita Arellano, constató dicha problemática.

Actualmente, un buen número de policías vigilan la zona; sin embargo, en las inmediaciones del cerro continúan ocurriendo asaltos o robos a casa-habitación.

Anteriormente, los maleantes cometían ilícitos y, posteriormente, se escondían en la zona boscosa del Parque Ecológico Macuiltépetl.

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