La cámara azucarera inmediatamente pegó el brinco, señalando que el impuesto sólo llevaría a los consumidores a buscar otras alternativas poco saludables, además de que golpearía a los más pobres, pues es el estrato de más bajos ingresos donde hay un mayor consumo. Además, cuando Luis Videgaray fungía como secretario de Hacienda, dijo que con los cambios en la reforma hacendaria se dejarían de recaudar 55 mil 700 millones de pesos. Con la iniciativa se tenía contemplado aumentar la recaudación un 1.4 por ciento del PIB, una total mentira, eso no ha sucedido a principios del 2017.
De la Reforma Energética sólo podemos decir que los gasolinazos han levantado grandes protestas a lo largo del país. Las tres reformas de Peña Nieto no han funcionado, sólo han perjudicado el bolsillo de los mexicanos.