EPN vs AMLO, ¿Por qué Veracruz?

AMLO
Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto FOTO: WEB
- en Opinión

Luis Ramírez Baqueiro / 

“Culpa no tiene quien hace lo que debe.” – Juan de Garay.

Y una vez más el presidente Enrique Peña Nieto busca en Veracruz generar otro escenario para contratacar a su más peligroso rival, Andrés Manuel López Obrador.

Este fin de semana, de la mano de las movilizaciones nacionales consecuencia del gasolinazo, el dirigente de Morena, buscó en esta trinchera del Golfo de México, arremeter contra el mandatario veracruzano en su afán de desligarse de los señalamientos que lo apuntan como incitador al paro, pero que también busca evadir, su inminente y evidente nexo con los anteriores ocupantes del Palacio de Gobierno en al entidad.

El objetivo de López Obrador es seguir minando la fuerza de los priistas en el estado para finalmente borrarlos del escenario, y de la mano generarle el mayor daño posible a la coalición PAN-PRD en el estado.

Aun cuando el primer paso lo ha dado el tabasqueño, el ocupante de Casa Veracruz, sabe perfectamente como emplear el contraataque como mecanismo de contención y anulación de su rival.

Un fundamento táctico esencial que lo tienen en cuenta todos los grandes estrategas, tanto en el ámbito militar como empresarial y de otra índole, lo es la sorpresa. La sorpresa hace que se conecte un golpe sin enfrentar la resistencia o la defensa del contrario, por lo que ha sido llamada “El multiplicador de fuerzas por excelencia.”

Bajo ese argumento, el clásico estratega chino Sun Tzu escribió que “todo el arte de la guerra está basado en el engaño”.

Para Yunes Linares, el engaño es una variante de la sorpresa: se le hace creer al rival algo, y se le sorprende con otra cosa. Tzu decía que había que “atacar al enemigo donde no esté preparado”, y que tal ataque debía ser ejecutado “con la velocidad de un rayo”.

Según Robert Greene, en su libro “Las 33 estrategias de Guerra”, lo contempla, diciendo:Actuar primero -iniciar el ataque- te pondrá a menudo en desventaja: expones tu estrategia y limitas tus opciones. Descubre en cambio el poder de la contención y permite que la otra parte actúe primero, lo que te dará la flexibilidad de contraatacar desde cualquier ángulo. Si tus adversarios son agresivos, indúcelos a un ataque apresurado que los deje en una posición débil. Aprende a usar su impaciencia, su ansia de atraparte, como medio para desbalancearlos y derribarlos. En momentos difíciles, no desesperes ni te retires: toda situación puede cambiar por completo. Si aprendes a contenerte, aguardando el momento indicado para lanzar un contraataque inesperado, tu debilidad puede convertirse en fortaleza”.

La estrategia del contraataque es interesante porque va a en contra de muchas nociones ampliamente aceptadas, como aquel cliché que dice que “la mejor defensa es una buena ofensiva”. Aquí no se propone atacar primero como defensa, sino que se establece una actitud pasiva ante el conflicto, un plan de esperar a que el rival se mueva para entonces reaccionar ya con las intenciones del rival descifradas y debilitadas por sus propios esfuerzos.

Uno pensaría, entonces, que la regla que emplearía Yunes Linares con López Obrador se puede reducir a siempre sorprender con una iniciativa rápida que logre una ofensiva que no de tiempo para la defensa del contrario. Sin embargo, todo pareciera indicar que la estrategia del contraataque es la que empleo el gobernador con su respuestas y señalamientos, la cual parecería ir en contra con todo lo anterior dicho de tomar la iniciativa con un ataque rápido que sorprenda al rival.

El contraataque de Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador de Veracruz a Andrés Manuel López Obrador no se hizo esperar luego de que el líder nacional de MORENA lo acusara de haber pedido 7 mil 500 millones de pesos a la Federación, endeudando más al Estado y ahora lo acusó de haber negociado con los exgobernadores Fidel Herrera y Javier Duarte.

Como recordará el mandatario estatal respondió a López Obrador a través de la red social Facebook ahí reiteró que el líder de morena es un “vividor del presupuesto” no es ofensa, es una descripción objetiva de su realidad y lo invitó a que presente pruebas de lo que dice, donde quiera lo ve y afirmó que “más pronto cae un hablador…”.

Expresó que desde hace muchos años Andrés Manuel López Obrador lo ha agredido con acusaciones absurdas a las que nunca ha respondido, pero hoy es gobernador de los veracruzanos y por respeto a ellos da una respuesta a la última de sus afirmaciones falsas.

Durante muchos años, mientras yo combatía a Javier Duarte y a Fidel Herrera, López Obrador negociaba con ellos. Yo logré sacar a Duarte de gobierno y antes de tomar posesión recuperé más de mil doscientos millones de pesos que estaban en la bolsa de sus cómplices“, recalcó.

Y afirmó que mientras eso sucedía líderes de MORENA del sur de Veracruz recibían del gobierno de Duarte 2.5 millones de pesos cada mes con la amenaza de cerrar las válvulas de la presa Yuribia y dejar sin agua a Coatzacoalcos.

A estas afirmaciones López Obrador tienen mucho que responder ¿la estrategia de evasión empleada en otras ocasiones será limitada y por mucho lo forzará a tener que explicar que las afirmaciones no son ciertas?

Ahora saque usted su propia conclusión, lo cierto es que habrá que preguntarnos ¿Por qué Veracruz para su teatro? ¿Por qué nuestro estado cuando más requiere y demanda apoyo?

Al tiempo.

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