Desolación por la promesa de bonanza petrolera que nunca llegó a Poza Rica

- en Carrusel, Estatales

Francisco de Luna / Poza Rica, Ver. La decadencia petrolera en Poza Rica es evidente. A pesar de la gran inversión de Petróleos Mexicanos (Pemex) y del Gobierno Federal al proyecto Activo Integral Aceite Terciario del Golfo (AIATG) que superaba los 116 mil 118 millones de pesos.

Desde 2009 la industria petrolera apostó en estos planes que terminaron con resultados muy pobres. A pesar de que Pemex pronosticó en 2007 que el yacimiento petrolero produciría hasta 420 mil barriles diarios, sólo se alcanzaron 30 mil, de acuerdo con los reportes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

En 2010 la CNH presentó a Pemex un reporte donde asegura que el yacimiento «no es rentable en condiciones de explotación de gran escala» por lo que se sugirió reformularse el método de trabajo, detalla un párrafo de Oil and Gas Magazine, revista digital especializada en temas petroleros.

La debacle petrolera no logró contenerse, terminó hundiéndose y Poza Rica, municipio ubicado en el norte del estado de Veracruz, sufrió las consecuencias económicas porque las compañías petroleras que se concentraban en esta zona comenzaron a abandonar la ciudad desde 2014.

Cientos de trabajadores despedidos, las empresas se fueron desmantelando al grado de que aquellos locales y viviendas que se rentaban a precios por encima de los 20 mil pesos mensuales, hoy han cerrado, incluso abarataron precios.

«La promesa fue la bonanza petrolera, la cual jamás llegó», cuenta uno de los ex trabajadores petroleros, quien de ganar casi mil pesos diarios en un pozo, hoy es taxista y apenas llega a ganar 900 pesos, en una semana.

Otra de las evidencias de la crisis económica y la caída en la producción del petróleo, son las bimbas abandonadas en el campo Poza Rica 52, 317, 320 y 410, área ubicada en la colonia Miguel Hidalgo, sobre el bulevar Petromex.

Ahí permanecen arrumbadas, cubiertas de maleza y en un proceso de oxidación. La función de las bimbas es para levantar mecánicamente el líquido del pozo cuando no hay suficiente presión en el yacimiento para que el líquido fluya hasta la superficie por sí solo.

Los datos de Oil and Gas Magazine también detallan que la CNH calcula que la apertura de un pozo en Chicontepec cuesta entre 1.5 y cuatro millones de dólares y durante 2006 a 2012 se perforaron tres mil 458.

Hoy el yacimiento tiene más de mil pozos parados y ha generado pérdidas por 18 mil 331 millones de pesos.

La esperanza de ATG era alojar el 30 por ciento de las reservas petroleras del país, sin embargo, con el tiempo se convirtió no sólo en un fracaso, sino también en el primer yacimiento en el mundo que genera pérdidas.

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