El fraude del Centro Histórico

Fraude
Ramón Poo Gil recorriendo el Centro Histórico del puerto de Veracruz
- en Opinión

Luis Ramírez Baqueiro / 

“El gobierno es bueno cuando hace felices a los gobernados y atrae a los que viven lejos.” – Confucio.

Veracruz se encuentra próxima a conmemorar los 500 años de su fundación, considerada la puerta de América, la porteña ciudad es, el primer referente colonial de la Nueva España sobre el macizo continental.

Por Veracruz entro el mestizaje, por Veracruz ingresó el catolicismo, ingreso el progreso, así como el sometimiento avasallador que representó la Conquista, pero a pesar de sus pros y sus contras, es esta región del litoral del Golfo de México apreciable en toda la extensión de la palabra por ser la cuna de lo que conocemos hoy como nación.

Y es que sin Conquista, no hubiéramos tenido Independencia, y sin intervención francesa, no habría existido una Reforma, y la base sentada por Juárez y los grandes liberales del Siglo XIX que dieron sentido al México Revolucionario.

Es Veracruz, el crisol donde se fundieron al menos tres grandes culturas, quizá por ello, el periodista Miguel Ángel Rueda Ruiz reconocía en ella, la “Gran Tercera Frontera”, pues la mezcla de razas entre indígenas, españoles y africanos, dio calidad y capacidad al Veracruz moderno, y así en sus territorio se abre esta gran puerta de nuevo al mundo, solo que ahora como gran proveedora de cultura y riqueza.

Pero aun cuando las actuales autoridades tanto estatales como municipales anunciaron con bombo y platillo el famoso y esperado rescate del Centro Histórico, la realidad es que lo anunciado desde 2013 sigue siendo parte del discurso hueco y vacío que ha caracterizado a los políticos de los últimos años en la entidad.

Con unas cuantas obras concernidas a la Armada de México, principal beneficiado de la misma, lo demás del famoso rescate, es y seguirá siendo el peor de los cuentos agarra pendejos inventados por la administración municipal de Veracruz.

Mientras su alcalde Ramón Poo Gil, asegura que continúan a la espera de la llegada de más recursos, la realidad es que al centro del puerto jarocho, se lo está literalmente llevando la chingada.

El abandono total en que se encuentra el puerto, es lamentable, de tristeza para quienes nacimos en él, y tuvimos por azares del destino que emigrar de sus tierras, caminar por el antiguo casco viejo, es llenarte de tristeza y de dolor al ver cientos de edificios en el total de los abandonos.

Una política anacrónica como la desarrollada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) provoca que las fachadas afrancesadas de exquisito toque, se estén literalmente cayendo a pedazos por la falta de incentivos económicos para poder rescatarles.

Mientras que la autoridad municipal, tampoco desarrolla programas de condonación de impuesto predial para quienes inviertan y consigan el aval del INAH para desarrollar mejoras, los edificios se mantienen roídos por el guano, que producen las aves (palomas, pichos, tordos) y demás fauna, que invade sus estancias, la humedad y el salitre característico de Veracruz.

Ahora sería conveniente cuestionar a la Auditoria Superior de la Federación (ASF) ¿dónde quedaron los millones de pesos anunciados y destinados desde la administración de Fidel Herrera?, en la que incluso se habría tenido donación de recursos de la propia UNESCO, y de la que se sabe, habría ido a terminar a la cuenta personal de cierto medico que encabezó la administración municipal.

El mega fraude del Centro Histórico de Veracruz, es una de las incógnitas que dejará a su paso la saliente administración estatal y municipal, mientras se concentran, más en terminar de rellenar la maleta para luego, nunca más regresar a la ciudad.

Al tiempo.

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Comentarios

  1. Mi estimado Luis, a ese repartidero de culpas de por qué está abandonado el centro histórico debes de ponerle un apellido, y es Ruiz. Como bien sabes esa familia es dueña de una gran parte de esta zona de nuestro puerto. Y son ellos lo que han abandonado sus edificios “afrancesados”, en espera de recibir esos “incentivos económicos” que refieres. Si no se les da dinero, entonces ellos dejan caer el centro. Básicamente esperan el dinero público para hacer sus negocios privados.

  2. Las obras han brillado por su ausencia, sería bueno que el alcalde nos demostrara en que ha ocupado los “pocos” recursos que se le asignaron.

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