Las heridas al Magisterio, ¿quién las sanará?

- en Opinión

Luis Ortiz Ramírez / Los veracruzanos seremos testigos de una lucha descarnada entre los grupos políticos más poderosos. Las elecciones estatales de Veracruz de 2016 se llevarán a cabo el domingo 5 de junio. Los ojos del gobierno federal no se despegaran ni un segundo. Veracruz será el termómetro electoral del 2018, de los resultados depende que el PRI siga manteniéndose en el poder por el número de electores que tiene el Estado.

Es de resaltar que se  votara para elegir al titular del Poder Ejecutivo estatal, electo para un periodo de seis años no reelegibles en ningún caso. Sin embargo por ocasión excepcional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó que el estado elija en 2016 a un gobernador para que ocupe el cargo durante dos años, buscando adecuarse al calendario de las elecciones federales de 2018.

Posteriormente, a partir de 2018, las elecciones de gobernador continuarán para un periodo electivo de seis años. También en esta fecha se estará eligiendo a  50 Diputados al Congreso del Estado: 30 electos por mayoría relativa y 20 por el principio de representación proporcional, mejor conocidos por plurinominales.

La situación para el candidato priista no será fácil, habrá una verdadera proeza si gana. Y es que después de la pesadilla que la mayoría de los veracruzanos hemos vivido con el gobierno fallido de Javier Duarte y su pandilla de rufianes, solo nos resta estar bien despiertos, no cerrar nuestros ojos ni un instante, limpiarnos nuestra heridas y reflexionar muy bien sobre quien recaerán nuestras expectativas que se verán reflejadas  la primera semana de junio.

En este contexto electoral muchos funcionarios de la actual administración ven como su castillo de naipes se derrumba estrepitosamente con la llegada de Héctor Yunes Landa como candidato  a ocupar la silla.

Si con la llegada de HYL, la pandilla fiel está temblando, podemos imaginarnos como estarán si llegara a ganar  el candidato del PAN-PRD.  Por eso los allegados a Javier Duarte están ocultando sus cuentas bancarias en el extranjero.

Lo que deben tomar en cuenta estos funcionarios corruptos, es que están plenamente identificados, ya que cuando entraron como funcionarios  solo traían una mano adelante y otra atrás,  y hoy se van con las maletas repletas de dinero.

Miguel Ángel Yunes Linares  candidato del PAN-PRD, tampoco la tiene fácil, se debe recordar que su característica principal siempre fue la dureza y represión, durante el gobierno de Patricio Chirinos,  aunque la bandera de meter a la cárcel al actual gobernador  le ha generado dividendos.

En esta vorágine de expectativas, el magisterio veracruzano jugara un papel importante, podría ser el fiel de la balanza a favor o en contra de los candidatos. No obstante,  el magisterio veracruzano tiene buena memoria y  sabe que  un gobierno que valoró  más a sus policías que a sus maestros, que le dio  la espalda a la cultura y  educación, no merece el reconocimiento magisterial sino el más profundo repudio.

Se espera que el próximo Gobernador tenga un secretario de educación  inteligente que no privilegie  a una sola  organización sindical. Un secretario neutral que tenga buenos canales de comunicación con todos los maestros y sobre todo sensibilidad para resolver los problemas que aquejan  a muchos.

Y es que la afrenta de Javier Duarte  contra los maestros es una herida que será difícil de sanar. El candidato, sea del color que sea, que pretenda  el voto de los docentes, deberá tejer finito con todos los actores magisteriales, sería un grave error creer que tan solo con cenar o invitar a los líderes sindicales en automático los maestros votaran por él.

En Veracruz el repudio a los líderes magisteriales es notorio, la cercanía con los charros sindicales y la indiferencia contra los maestros disidentes, seguramente  restaran votos al candidato. Es cierto que estos  se pueden ufanar que lograron mantener en el redil a los maestros y que a  muchos, después de la madriza  que les pusieron los policías, no les quedaron ganas de volver a salir a la calle.

Aunque los candidatos y líderes sindicales  deberán entender que  esta estrategia fue una espada de dos filos. Es muy seguro que si los candidatos se hacen acompañar de gente cercana al pueblo y proponen candidatos  a diputados con fuerte arrastre, estos serán buenos aliados y jalaran votos a la candidatura, con todo,  si solo hay acercamiento con las cúpulas sindicales y  las imposiciones y recomendaciones se imponen, el futuro se pintara de negro para cualquier candidato obcecado.

Nadie duda que, Miguel Ángel Yunes Linares y Héctor Yunes Landa, dos políticos de carrera y con suficientes tablas son los  candidatos con mayores posibilidades de llegar a ser  el próximo Gobernador, sin embargo no deben subestimar a nadie. Deberán estar atentos y no subestimar a nadie, la máxima de la política electoral señala que se debe  sumar y no restar. Ya por ahí se anda moviendo Cuitláhuac García, hijo de maestros y ganador de las elecciones pasadas para la diputación federal.

A ciencia cierta no se sabe que tan fuerte es la estructura de MORENA en todo el estado de Veracruz, sin embargo lo que sí es seguro es que el descontento del magisterio se ha regado a lo largo del territorio veracruzano y este joven diputado lo ha sabido capitalizar.

Esto deben de tener presente el candidato tricolor y el de la alianza PAN-PRD. Así que la moneda está en el aire, no hay nada para nadie. Solo el candidato que demuestre más inteligencia y sepa cómo ganarse la voluntad de la sociedad veracruzana, incluyendo a sus maestros, será el próximo Gobernador.

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