Duarte hace su defensa

- en Opinión

Arturo Reyes Isidoro / A todas luces es sano que el gobernador Javier Duarte aborde públicamente los temas que hoy por hoy son la agenda que ocupa a la sociedad, como dijo ayer en conferencia de prensa, así como a su Gobierno.

Esos temas fueron la desaparición de personas, el secuestro y la protección a los periodistas. Enumeró y detalló acciones que ha hecho y hace su administración para tratar de contener delitos, resolver los que ya se han dado y proteger a los periodistas, tema por el que ha sido duramente criticado en los medios y en las redes sociales.

De alguna manera podría entenderse que salió ayer a defenderse y a defender a su Gobierno, tratando de explicar con argumentos y detalles, ante las críticas que recibió luego de que una madre dolida de Orizaba entendiblemente le reclamó por la desaparición de su hija hace tres años sin que se sepa que hizo la autoridad para tratar de esclarecer el caso, así como por los señalamientos constantes por las agresiones que han sufrido periodistas en Veracruz. Estos son algunos de sus argumentos:

1. Se logró la implementación en el estado de la Alerta Amber Veracruz en el año 2014; 2. El 12 de marzo de 2014 se creó la Fiscalía Especializada para la Atención de Denuncias por Personas Desaparecidas; 3. A iniciativa suya, con  fecha 18 de julio del año 2014, el Congreso del Estado aprobó el tipo penal de desaparición forzada, incorporándose al Código Penal Estatal en el artículo 318 bis, y castigando en todos los casos con sanciones severas que le otorgan el nivel como delito grave; 4. En enero de este año presentó la iniciativa para adecuar el marco constitucional estatal con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos recién reformada, que incluyó entre otros temas la creación y autonomía de la Fiscalía General del Estado.

Y llegó a lo que todos esperaban escuchar por el caso de Orizaba: “que en todos los casos restantes donde aún no ha sido localizada la persona, la instrucción de búsqueda es permanente y no permite, que ningún ministerio público envíe ‘a reserva’ ningún expediente, si no se ha localizado a quien se busca”.

Sobre el secuestro ofreció cifras resultado del combate a ese delito, y en cuanto a la protección a los periodistas, enumeró acciones “inéditas” como la creación del primer mecanismo local de protección, el primer sistema local de alerta temprana, y la elaboración del primer protocolo de investigación de delitos cometidos en agravio de periodistas, a lo que agregó que a partir de este martes Veracruz será el primer Estado en incorporar a su sistema de alerta temprana a la Federación, a través de la firma de un convenio con el mecanismo federal de protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas, en el que se establecen diversas políticas públicas en materia de prevención.

Duarte se defiende, da sus razones, está en su derecho. Pero tendrá que hacer más para convencer a la cada vez más incrédula sociedad veracruzana, que no era arisca sino que la hicieron a palos.

Cañona, la delincuencia. Pero también se vio bien que Duarte se sincerara. Es preferible decir tal cual las cosas que suceden o cómo están para que la población tome nota y se proteja a sí misma. Un día anterior, el domingo admitió que el estado requiere de más elementos de seguridad “porque los que hay no se dan abasto” y negó que rechace la llegada de la Gendarmería Nacional a Veracruz, aunque aclaró que fue la misma Federación la que determinó que fueran la Marina-Armada de México la que reforzara el combate a la delincuencia en el estado. O sea, no porque él no quiera sino porque eso lo deciden en la ciudad de México, lo que al final lo coloca en el mismo interés de los senadores Fernando Yunes Márquez y Héctor Yunes Landa y del diputado federal Miguel Ángel Yunes Linares, quienes han estado solicitando que venga la Gendarmería.

Si ya Javier aclaró, los senadores y el diputado federal, con el poder legislaltivo que tienen, debieran hacer un frente común con él y gestionar ante la instancia federal para que venga el refuerzo que demandan, pues si los elementos de seguridad que trabajan en el estado (de la Marina-Armada de México, de la Policía Federal y de Seguridad Pública estatal) no se dan abasto, es una confesión para poner los pelos de punta, pues eso, en el fondo, revela que es muy elevado el índice de delincuencia, organizada y no organizada, esto es, que estamos muy expuestos todos los veracruzanos a ser vícticas en cualquier momento, pues no contamos con toda la protección que se requiere.

Nuevo León. En Nuevo León, el Gobierno estatal conminó ayer a los “aviadores” a que presenten voluntariamente su renuncia, ya que si no lo hacen serán consignados ante las autoridades correspondientes. El Coordinador Ejecutivo del Gabinete, Fernando Elizondo, ex Gobernador Sustituto de esa entidad, estimó que a finales del año, o sea el próximo mes, tendrán cifras exactas de cuántos aviadores hay.

En ese estado norteño han comenzado por el principio, haciendo las cosas bien, pues el gobernador Jaime Rodríguez, “El Bronco”, asumió la administración hoy apenas hace un mes y ya detectó que hay “aviadores”, y por las buenas les está pidiendo que se vayan de inmediato antes de que actúe por las malas. O sea, sobre aviso no hay engaño. Y para lo broncudo de El Bronco se está portando hasta generoso: van a tener consideración con quien presente su renuncia en forma espontánea y no lo van a denunciar.

Necesariamente tenemos que comparar lo que sucede en Nuevo León con lo que está pasando en Veracruz. Acá, inexplicablemente, tuvieron que pasar casi cinco años para que se dieran cuenta que había “aviadores”, y en lugar de actuar conforme a las normas o las leyes, se optó por hacer un escándalo mediático dando palos de ciego porque se involucraron a respetados y cumplidos maestros, a los que es hora en que no se les ofrece una disculpa pública, pero además, el enredo en el que se enredaron los mismos autores no termina y luego de que involucraron a la Secretaría de Educación de Veracruz para justificarse ahora le echaron la bronca a la Contraloría y a la Fiscalía, y al final no va a pasar nada.

Margarita Zavala. Es cierto, abiertamente es aspirante a la Presidencia de la República, pero lo que dijo la señora Margarita Zavala, esposa del ex Presidente Felipe Calderón, no se puede calificar como una declaración proselitista; tiene razón. Entrevistada sobre su asistencia el domingo a la competencia de Fórmula 1 del Gran Premio de México, expresó: “Yo creo que la política se debe dar para poder caminar tranquilamente y poder asistir a los lugares públicos y que eso no represente un problema para nadie, que te permita convivir y hacer las cosas que muchas familias hacen”. Esto se puede traducir en que si se hacen bien las cosas en el gobierno, en el poder, no habrá el riesgo de ningún reclamo público.

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