El villano, en bandeja de plata

- en Opinión

Salvador Muñoz / La necesidad de una dualidad es inherente en nuestra vida cotidiana, en cualquiera de los ámbitos en que nos desarrollamos y desenvolvemos. Por eso, tenemos bien y mal, negro y blanco, noche y día, ratas y honestos…bueno, la dualidad en este último caso no implica que haya más de un bando que de otro. El hecho es que siempre vamos a tener dos opciones, un Sí o un No para nuestras vidas simples, porque a los que les gusta lo complicado, aplican la de Capulina… “no lo sé, tal vez, a lo mejor, quizás…”

Por ello, no debe extrañarnos que esta dualidad igual se lleve incluso a los partidos, a los políticos, incluso, hasta a nuestros sistemas de gobierno.

II

¿No me cree? Se lo voy a poner fácil a nivel federal.

¿Ha escuchado los discursos que el presidente Enrique Peña Nieto enarbola contra el Peje? ésos que hablan de lo malo que es el populismo y lo buena que es nuestra democracia.

Personificar a la maldad es parte de nuestros sistemas de Gobierno… ¿recuerdan a los comunistas? Allá por los 60, acá en México, eran una entidad perversa, malvada…

Tuve un maestro de Historia en la secundaria que pretendía fomentar en nosotros el odio a los gringos.

Hoy, el populismo es el enemigo a vencer por parte de nuestra democracia, pedradas más, pedradas menos, se habla de López Obrador.

El asunto es que un grueso de nuestros políticos lo emplean y desocupan una vez que asumen el poder. Sí, el populismo es una táctica política que genera simpatías… ¡y votos!

Siendo perversos, el matrimonio de Peña Nieto con la Gaviota pudiera ser un acto premeditado de populismo a sabiendas de que estaba ya predestinado Enrique para ser candidato a la presidencia.

III

En el fidelato, se pretendió inculcar en el ánimo popular a un villano, alguien en quien concentrar, cual caja de Pandora, todos los males del planeta… lo acusaron de todo, y hasta el momento, nada le probaron. Eso sí, se generó en torno a él, varias leyendas políticas pero nada conciso. El golpe perverso fue ponerle, entre algunos columnistas y medios, el mote de “El Perro” con un dejo despectivo. El objetivo era Miguel Ángel Yunes Linares. Sin embargo, hoy, el blanco se expande incluso hasta a sus hijos, en especial el alcalde de Boca del Río, Yunes Márquez.

A ciencia cierta, no se sabe qué tan efectiva sea la actual campaña contra los Yunes azules (como los diferencian con los del PRI) en el ánimo popular. Se desconoce qué tanto permea en nuestra sociedad convertir en villanos a los Yunes… ¿villanos a los Yunes? ¡Hey! ¿será ésa la verdadera intención? ¿impregnar en el ánimo veracruzano que cualquier Yunes es casi-casi como el mismísimo Diablo?

IV

No sé ustedes, pero creo que la percepción mediática y social es que si hay un villano en Veracruz, lejos está de ser Miguel Ángel Yunes Linares o su hijo, Miguel Ángel Yunes Márquez, a quien por cierto, un grupo de valientes diputados del PRI (puede soltar la  carcajada), pidieron investigarlo por “enriquecimiento ilícito”.

Quizás por eso, el Senador Héctor Yunes Landa considera que en el caso del alcalde boqueño hay un “tufito” de justicia selectiva, como que se politizó por esa celeridad sospechosa que se le dio al asunto a diferencia de otros.

Pero si hay alguien que se ha ganado la antipatía y malestar social a lo largo y ancho de Veracruz, sin lugar a dudas es el Gobernador, quizás por los motivos que expuse en la columna de Los Políticos titulada “La virtud del Gobernador”.

¿Qué camino tiene el actual Gobierno cuando carecen de credibilidad sus villanos? Yo tengo una gran ideota:

Ofrecer la cabeza en bandeja de plata de uno de sus “hijos”. Uno que sea antipático, que reúna a la perfección esa cosa de “enriquecimiento inexplicable así como ilícito”, que tenga fama popular que, de haber llegado en la miseria, hoy nade en la abundancia… que sea fácil ubicarlo en “el pobre De antes… al rico De ahora”. ¿Sería posible la reivindicación limpiando la casa desde adentro antes que empezar por afuera?

Es evidente que a los Yunes (rojos o azules) el Gobierno no los va a doblar… entonces, ¿por qué no cambiar la táctica? Las bandejas de plata pueden ser una buena opción.

Ojo Poo… ¡Relleno de lagunas!

Un lector nos comenta que en la avenida JB Lobos, justo antes de subir el puente que va para el aeropuerto, están rellenando lo poco que queda de la laguna, “es indignante ver cómo van tan rápido y trabajan hasta de noche para terminar antes de que la gente se dé cuenta”. El alcalde del puerto debería darse una vuelta para corroborar esto.

Estacionamiento gratis II

Rogelio Gómez Díaz comenta, respecto a la iniciativa del legislador Jesús Vázquez: “Eso no debería ser una proposición del señor diputado… es un derecho que flagrantemente se ha violentado por extraños intereses… si acreditas tus compras, entradas al cine, etcétera, es obligación de la Plaza darte un espacio… también habría que hablar muy seriamente de la responsabilidad jurídica sobre daños o robo dentro de los estacionamientos privados, otra descarada corruptela que a todos nos atañe…”

Pablo Jair me mete en “líos”

La columna del amigo Pablo Jair “Yunes rompe acuerdo con Yunes”, generó malestar en algunos amigos que me atribuyeron tales comentarios publicados en el portal www.lospoliticosveracruz.com.mx, donde se dice que Pepe Yunes se alió con Javier Duarte, tan así que hasta el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, le encomendaron allanar el camino al senador José Francisco Yunes Zorrilla.

Por ello, el otro amigo Carlos Darío Arcos Omaña, palabras más, palabras menos, me pone: “La alianza Héctor-Pepe, más firme que nunca. La decisión del centro fue ya tomada y el destino de los principales protagonistas definido. Con decirte que el más cabrón va al exilio”.

Pero no todos creen en lo que dice Arcos. Hay quienes aseguran que luego del rompimiento entre Duarte de Ochoa y el senador Héctor Yunes Landa, el gobernador fue al Altiplano y pidió que el candidato del PRI a la gubernatura sea Pepe Yunes.

De allí que Flavino Ríos le armara a Pepe eventos que sirvieron de vitrina mediática para el senador, como lo plasma Pablo Jair Ortega.

Por eso dicen que Pepe Yunes moderó su discurso y su crítica sea “institucional” para el gobierno de Duarte.

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