El fin del mundo

- en Opinión

Salvador Muñoz / ¿Hola? ¿está leyendo esto? ¡Entonces sobrevivió al Fin del Mundo!

Yo no sabía nada de eso del Fin del Mundo hasta la tarde de ayer… y por ende, ya era demasiado tarde. Así que entonces decidí mejor leer qué era eso de que se acababa el mundo.

Por un principio pensé en el relanzamiento de esa canción de Mono Blanco que entró en un asunto judicial cuando Molotov la grabó, pero no, había algunos textos que aseveraban dos teorías.

La primera era de que un asteroide impactaría a la tierra igualito a como dicen que ocurrió en la península de Yucatán hace un chorro de años… imagino el terror de esos viejos priistas ante la posibilidad de que nuevamente se extinguieran los dinosaurios… don Carlos Brito corriendo a un búnker… Enrique Ramos Rodríguez buscando refugio con su botella de coñac favorita en la mano… Juana Consuelo Méndez Vázquez huyendo por los pasillos secretos subterráneos que sólo ella conoce de Palacio de Gobierno… y al final, ¿sabe quiénes sobrevivirían a este holocausto? ¡Exacto! ¡Nuestros políticos! ¿Eh? Espere… hay una aclaración… ¡aaah! disculpen… me dicen mis científicos y estudiosos del apocalipsis que serían las cucarachas… de ahí la confusión con los políticos.

Pero bueno, la otra teoría es más complicada porque hablan del Gran Colisionador de Hadrones… lástima que no fue el Gran Colisionador de Ladrones, porque si con eso desaparecían muchos que hoy tienen fuero y otros que no, bien valía el fin del mundo, aunque más bien sería el fin de los inmundos…

¡Total que el Armagedón, al menos hasta la conclusión de estas líneas, nomás no llegó! Y es curioso, porque siempre, en nuestro comportamiento, más que miedo, hay euforia por los Fines…

* Nos alocamos porque llega el Fin de Semana con frases mamonas de “‘¡ya es Viernes y el cuerpo lo sabe!”…

* Sufrimos porque es Fin de Quincena y ya no tenemos un centavo en la cartera… lo peor es que eso ocurre desde el inicio de quincena…

* Y qué me dicen del Fin de Año y su clásica frase: “¡Qué rápido se fue el año!” y el único Fin que le ven a su tiempo, es en preparar una cena y reunirse con su familia…

* ¿Y qué me dicen del Buen Fin? Primero uno gasta con alegría y después nomás no le ve Fin a la deuda que adquirió…

* A los maestros y a los alumnos les encanta el Fin de Cursos… mientras que para los padres, saber que tendrán a sus hijos todo el día en la casa, realmente entonces se convierte en un Fin del Mundo…

Insisto… yo no sabía nada del Fin del Mundo pero estoy seguro que muchas personas hicieron changuitos porque se hiciera realidad y todo se hubiera ido a la chingada ya…

¿Ejemplos?

* Juan Octavio Pavón, que hubiera recibido el Holocausto con una gran sonrisa…

* Arturo Bermúdez Zurita, con quien tenemos la Seguridad de que cuando acabe este sexenio, que no el mundo, nunca más lo volveremos a ver…

* Antonio Gómez Pelegrín, quien ya se siente don Ramón ante los embates del Señor Barriga… ¿eh? No, no, el Señor Barriga no es quien usted piensa… son los cobrones que llegan a Sefiplan.

* Y por supuesto, el Gobernador Javier Duarte de Ochoa, el más deseoso de que hubiera sido una realidad el Fin del Mundo… aunque dicen que los veracruzanos canjeaban con gusto el fin del mundo con el Fin del Sexenio…

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