Duarte solapa corrupción en caso Narvarte, reprocha MMPV

- en Carrusel, Estatales

Juan David Castilla / Xalapa, Ver. El gobernador Javier Duarte ha caído en el “cinismo” al deslindarse del caso Narvarte y argumentar que en Veracruz “no pasa nada”, cuando el fotoperiodista Rubén Espinosa y la activista Nadia Vera huyeron de Veracruz tras ser perseguidos y agredidos por el aparato gubernamental, y fueron asesinados en el Distrito Federal el pasado 31 de julio.

Esto repudiaron integrantes del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano (MMPV) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) al protestar en Plaza Sebastián Lerdo de Tejada, llamada Plaza Regina Martínez por periodistas de la capital para exigir justicia por los 14 reporteros que han sido asesinados en los últimos cinco años.

Alrededor de las 19 horas de este viernes, bloquearon la calle Juan de la Luz Enríquez y alzaron pancartas donde se leía: «Justicia para Nadia y Rubén», «Lxs estudiantes no están solxs» y «Alto inmediato al hostigamiento a activistas, ¡basta de violencia de Estado!».

Estas personas se sumaron a la lucha para exigir justicia por los hechos violentos que han ocurrido recientemente en Veracruz y en la ciudad de México; denunciaron que el mandatario estatal “miente” para tapar las redes de corrupción e impunidad que han operado durante su administración.

«Hay un cinismo de por medio al decir que no pasa nada está escondiendo toda la corrupción, todo el desfalco, está escondiendo todos los asesinatos que ha habido en el estado», exclamó la integrante del MMPV, Blanca Roda Balderas Rodríguez.

Los cuerpos del fotógrafo de la agencia AVC Noticias, de la integrante del Movimiento #YoSoy132 en Xalapa y de otras tres mujeres fueron hallados con el tiro de gracia e indicios de tortura en un departamento de la colonia Narvarte. Rubén fue el único que recibió dos impactos de bala en la cabeza y fue encontrado en la misma habitación que estaba Nadia.

«¡Asesino!», gritaron los profesores una y otra vez frente a Palacio de Gobierno, mientras “orejas” o informados de las autoridades estatales merodeaban la zona y tomaban fotografías a los indignados.

Hace unos meses la Dirección General de Política Regional, área de la Secretaría de Gobierno, confirmó a la revista Proceso la existencia de personal que vigila, capta e intimida a los manifestantes para emitir su respectivo reporte. Su tarea es informar quiénes protestan, de qué manera lo hacen, dónde lo hacen, cuál es su petición y a quién va dirigida.

La entrevistada refirió que el gobernador priista sólo busca deslindarse de dichos crímenes para cuidar su imagen pública.

«No creo que haya gente que le crea, se ve en las calles, se ve en la actitud de las personas, quiere sembrar miedo, quiere establecer un emporio donde sea el cacique, el gobernante máximo y no se vale. Estamos conscientes de que necesitamos un cambio y por eso estamos aquí», remató.

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