La izquierda y Morena

Izquierda
Andrés Manuel López Obrador, el líder de Morena y la izquierda mexicana en los últimos años FOTO: WEB
- en Opinión

Jorge Flores Martínez / Para comprender la izquierda, lo primero que se tiene que hacer es tener claro las diferencias que existen entre lo que se define como “izquierdas” en el espectro político.

En primer lugar, tenemos la izquierda democrática, por definición siempre participa dentro de los valores liberales y democráticos que le dan sentido, se ve ajena a cualquier gobierno con características dictatoriales o de doctrina que inspire gobiernos autoritarios.

Se tiene también a la socialdemocracia, que basa la lucha en la igualdad social, por medio de la redistribución de la riqueza; dentro de los principios de la democracia liberal, ya que cuando se abandonan estos principios, históricamente siempre ha conducido a regímenes totalitarios y dictatoriales.

Izquierda revolucionaria, no participa en los principios de la democracia liberal, se encuentra en franca oposición con el sistema capitalista o de mercado, se le considera radical o de extrema izquierda y, apoya regímenes autoritarios y dictatoriales.

Socialismo, para abordarlo, es indispensable establecer la diferencia teórica y política. En términos teóricos, el socialismo es la etapa que precede el comunismo, siendo el comunismo la sociedad perfecta ideal y, por supuesto, utópica.

En términos políticos, es importante considerar la diferencia entre los dos socialismos; por un lado, los que procuran establecer sociedades con libertad de mercado, en un marco de libertades democráticas con separación de poderes y protección de los derechos humanos, con la intención de construir un estado de bienestar social; y, por el otro, los socialismos autoritarios y dictatoriales que procuran la abolición de la libertad de mercado y las libertades democráticas, con la finalidad de dar paso al comunismo.

Existe, ya como un extremo utópico, el comunismo, que no abordaré por cuestiones de espacio y por ser absolutamente irrealizable.

En lo personal me considero de izquierda democrática, donde todos somos iguales, no hay forma de diferenciarnos que no sea nuestro trabajo, dedicación, mérito y esfuerzo, por supuesto, estoy convencido que debemos construir una sociedad más igualitaria y justa, siempre en un marco democrático y de respeto a nuestras libertades.

Puedo aceptar la intervención del estado en la economía, siempre y únicamente, con políticas que tiendan a abatir la pobreza, después de todo, no es la desigualdad lo que nos debe molestar, es la pobreza que la alimenta. Hasta el día de hoy, la única forma de combatir la pobreza es generando riqueza y solo es posible generarla en mercados libres y globalizados.

Tengo claro que un país como México, debe mantener y procurar políticas que tiendan a reducir las diferencias y desigualdades, es inaceptable que existan comunidades donde niños y niñas mexicanos no tengan que comer. También estoy de acuerdo en la educación para todos en México, no podemos construir una sociedad más igualitaria donde existan mexicanos con mejores oportunidades de educación que otros. Estoy convencido que el estado debe de brindar educación en condiciones de igualdad y justicia para todos.

En salud, me parece inaceptable que un niño o niña en México muera por enfermedades curables. El estado, debe garantizar la salud de todos los niños y niñas en México, cualquier otra cosa es basura y justificación barata.

También me considero de izquierda, porque creo que cualquier hombre o mujer tiene el derecho de enamorarse de quien quiera y hacer su vida con quien mejor le parezca. El estado no tiene el derecho a decidir por nosotros en algo tan personal y privado, menos utilizando asociaciones religiosas para apuntalar su conservadurismo.

En cuanto al aborto, estoy convencido que los radicales conservadores son los más gritones y perversos. La decisión deberá estar más en manos de las mujeres y no de hombres misóginos. Debemos debatir con inteligencia y argumentos, despojarnos de dogmas y, sobre todo, evitar que la moral de unos cuantos se imponga sobre todos.

No concibo una izquierda que someta los derechos de las minorías a la decisión de las mayorías, me parece profundamente inaceptable que alguien que se denomine líder de la izquierda en nuestro país, se someta a los conservadurismos morales de grupos religiosos radicales y abandone a su suerte a las minorías.

No puedo comprender una izquierda moderna que no se enmarque, pronuncie, claramente y sin ambigüedades, como democrática, respetuosa del libre mercado, del derecho a la propiedad privada y que se desvincule de regímenes dictatoriales o autoritarios, aun siendo que estos emanen de ideas de izquierda.

Es elemental, pero cualquier político de izquierda debe mantenerse inflexible en lo que se refiere a salud y educación para todos, así como el respeto a los derechos de las minorías como políticas irrenunciables. La honestidad valiente, la promulgación de constituciones morales y demás demagogia engañabobos, no son políticas de izquierda y siento decirlo, realmente no son nada, solo buscan el voto fácil, el voto del enojo.

Por lo anterior considero que Morena es todo lo que quieran y dispongan, pero nunca será un partido de izquierda, en todo caso es un movimiento de regeneración nacional, sea lo que sea que ésto signifique.

Cuando se postule un candidato de izquierda inteligente y moderno cuenten conmigo, mientras tanto, quédense con su redentor y líder moral.

El que no conoce a Dios, a cualquier barbón se le hinca.

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Comentarios

  1. los morenistas están lejos de ser democraticos, son un montón de radicales que únicamente sirven para hacer plantones y meter cizaña.

  2. AMLO ya está dando a conocer su grupo de la mafia de Morena que trabajara junto con el si llegan a ganar la presidencia en el 2018, lo cual algunos han estado involucrados en escándalos de corrupción, pero como ya sabemos que todo político que llegue a trabajar a su lado de AMLO estará perdonado de toda corrupción que haiga en su contra

  3. En realidad MORENA no es un partido político, sino un movimiento con el cual se buscan beneficiar solamente algunos cuantos, principalmente su mesiánico líder el López Hablador, un movimiento de recaudación nacional de todos los demás partidos, dejando la verdadera izquierda de lado.

  4. Ni López Obrador sabe realmente que es lo que quiere, solo está imponiendo sus voluntad para sus intereses personales de él y de su bola de “radicales” (Corruptos) que tiene en MORENA.

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