Alberto Silva…”el cisne de cola negra y pico largo”

Cisne
Alberto Silva Ramos (el Cisne) FOTO:PATTY BARRADAS/FOTOVER
- en Opinión

Maryjose Gamboa / En varias ocasiones y parafraseando a Antonio Genovesi, hemos comentado que hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca… Y es cierto, tan cierto que la más peligrosa banda que atacó Veracruz, la que habitaba en el palacio de gobierno, demuestra cada día que lo único que los unía era la complicidad, porque conceptos como lealtad les son completamente ajenos.

No se pueden calificar como “increíbles” las declaraciones que uno de los “personajes” más beneficiados por Javier Duarte, como Alberto Silva, dio en exclusiva al reportero de Animalpolitico.com Arturo Ángel -mismo que documentó y exhibió el millonario fraude que desde el gobierno Duartista se cometía a través de distintas empresas fantasma- en las que habla de una relación sentimental entre otro de los “personajes más cercanos” a Javier Duarte y la esposa de este, Karime Macías… Pero lo que sí llama la atención es que en su desesperada lucha por resultar ileso en medio de caos que provocaron y que ahora enfrentan, no dude en involucrar a este “otro personaje”, aun cuando se trata de uno de sus compañeros no sólo de partido, sino también de bancada en el Congreso de la Unión, Tarek Abdalá.

A ciencia cierta ¿Qué pretende Silva con esta declaración publicada en el libro “Javier Duarte; el priista perfecto? Pues sólo lo sabe él, pero todo parece indicar que en la “lucha” por la supervivencia política, lo que menos le interesa es la lealtad. Y tan es así que después que dicho libro se diera a conocer y a pesar de lo poco que se ha difundido esta información en el estado gracias a los antiguos “operadores mediáticos” de Silva, aunque este llegó a decir a quienes le preguntaron que demandaría al reportero de Animalpolítico.com por esta información, ni lo hizo ni lo hará, simple y llanamente porque LO DIJO, y el reportero experto en investigaciones periodísticas tiene cada palabra documentada.

Aquí un pequeño extracto del libro “Javier Duarte; el priista perfecto”, en la que Alberto Silva menciona la supuesta relación sentimental entre la “merecedora de abundancia” Karime Macías y su actual compañero de bancada en el Congreso Federal, Tarek Abdalá… Por ciertos ambos protegidos por el priismo nacional para evitar que enfrenten la justicia bajo la cobija que NINGÚN servidor público debe tener, el fuero:

En todo este entramado aún queda un cabo suelto, tal vez el más importante. ¿Hubo alguien que dio la orden para que una buena parte de los recursos públicos del gobierno de Veracruz fueran extraídos de las distintas dependencias y entregados a la red de empresas fantasma? ¿Fue Javier Duarte el que actuó directamente? ¿O quizá a todos se les ocurrió el mismo fraude?… Uno de los más cercanos colaboradores de Javier Duarte –y quien de hecho era la opción número uno para sucederlo en el gobierno-, el hoy diputado federal del PRI Alberto Silva Ramos, reveló en entrevista que, en efecto, hubo una persona que bajo las órdenes de Duarte y de su esposa, Karime Macías, se encargó de operar el fraude: el también diputado federal del PRI Antonio Tarek Abdalá Saad”… señala Arturo Ángel.

Y agrega; “Él trabajó durante cinco años en el gobierno de Duarte, primero en el DIF estatal, bajo las órdenes de Karime Macías, y de 2012 a 2015 como tesorero de la Secretaría de Finanzas. Es decir, tenía la última palabra en el manejo de todos los recursos públicos de la entidad. Alberto Silva, por su parte, se desempeñó como secretario de Desarrollo Social de Veracruz y como titular de la Coordinación General de Comunicación Social. De ambas dependencias, como ya se ha documentado, se desviaron cientos de millones de pesos con contratos y facturas a las empresas fantasma… Pero lo que Silva aseguró al respecto es que él, al igual que otros titulares de secretarías de donde se extrajeron los recursos públicos, sólo seguía las órdenes de la oficina de Tarek Abdalá. Y esas instrucciones consistían en poner a sus empleados de menor nivel a que simularan los procedimientos por pagos que ya habían sido operados por el propio Tarek Abdalá”.

El procedimiento normal es que un área gestione su gasto y pida los recursos a la Secretaría de Finanzas. Pero aquí era al revés. Aquí te decía Finanzas que habían comprado unos tubos y, aunque tú no los veías, tenías que cumplir –dice Silva al autor de este libro, acto seguido, el reportero cuestiona: ¿Pero usted era secretario de Desarrollo Social, por ejemplo. Los contratos se autorizaron bajo su mando? A lo que este responde: “Sí, porque Tarek los mandaba para regularizar. Yo no firmé nada. Tarek llamaba a los administrativos directamente y les decía: “Hay que regularizar esto”. Era Tarek el que dirigía directamente a esos funcionarios. Yo le andaba mendigando dinero a Tarek. De hecho, no tenía dinero para nada.

¿Pero cómo Tarek se convirtió en el sujeto que ordenaba todo? ¿Quién es él? Revira el reportero, a lo que Alberto Silva responde: “Simplemente es el hombre más cercano a los dos. Y en algún momento se dice que Tarek tenía una relación con ella (Karime). Entonces, ¿quién se iba a meter ahí? Él mandaba, él ponía, él quitaba.

Después de esta declaración, que dicho sea de paso, conociendo los alcances, y el grado de perversidad del “cisne negro”, dudo mucho se le haya “escapado sin querer”, narra el autor del libro y reportero de Animalpolitico.com: “Silva se toma una pausa para meditar su respuesta, tal vez midiendo las consecuencias de sus dichos. Responde en un tono de voz más bajo, cauto… Esto no sólo lo hicieron en Desarrollo Social, lo hicieron en todas las dependencias de donde se podía agarrar lana”.

¿Lo que señala Alberto Silva en la entrevista le resulta útil para deslindarse de la culpa? Al respecto, hay que recordar que la Fiscalía de Justicia de Veracruz abrió tres carpetas de investigación en su contra por presuntos hechos de corrupción… Denuncias que no ha enfrentado ya que el priismo nacional se ha negado a quitarle el fuero legislativo que lo protege.

Hace aproximadamente un año, el gobierno del hoy preso Javier Duarte, y el imperio económico que este y sus cómplices lograron construir, a través de lo que parecía una impenetrable red de corrupción, empezó finalmente a derrumbarse… Además de las denuncias interpuestas por el actual Gobernador, una extensa y perfectamente bien documentada investigación publicada por el portal Animal Político, sobre el desvío de CIENTOS DE MILLONES DE PESOS destinados a programas sociales a través de EMPRESAS FANTASMA, obligó a las mismas autoridades federales que por AÑOS optaron por “ignorar” el brutal saqueo a las arcas del estado, a tomar cartas en el asunto.

Hasta antes de la publicación de dicho libro, el escándalo se había centrado en los procesos penales, sin embargo con estas declaraciones y ante la clara determinación de Alberto Silva de “librarla como sea”, el conflicto entre esta banda promete un escenario igual de caótico pero igual de miserable.

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